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Definición del fragmento |
| "No es a ti a quien incumbe terminar la tarea; sin embargo no te está permitido ser un espectador ocioso." Rabí Tarfon del "Pirkei Avot" |
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| El poema no empieza donde empieza, ni acaba donde acaba. Sus comienzos, como esos ríos que son fuentes, regatos mínimos, coalición de aguas, están ahí: en una palabra, un hecho no identificado, que sirve de referente; una sombra que cierra la puerta, la cortinilla que se agita, levemente, un rostro duro, astroso, una conversación de café. Sugiero algunas cosas que podrían ser regatos. Pero el poema comenzó antes (cuando entramos, la función ya había comenzado). Y será bueno si podemos dar testimonio del fragmento que vimos. Nada más. Y algo trasvasaremos al lector, si éste retoma el hilo y se remonta al regato, la fuente, etc. Y no acaba donde acaba (el poema) no es un cohete (sonda) lanzado en el espacio blanco, que llega al fin y cesa. Como una inercia pura del lenguaje, el poema no acaba, continúa, como un río que esconde su caudal bajo tierra (está y no está) y fluye, subterráneo, y acaso reaparezca en otro texto (tuyo o ajeno) en la red arterial de las palabras; sobre el muro de Humpty Dumpty o un muro con madreselvas de tu pueblo. En el depósito común: mete mano presto, a ver qué sacas. Pero recuerda: ese tejido no lo empezaste tú y no será la tuya la puntada final. |
Washington
Benavides - De Lección de exorcista
Nada es igual después de la poesía
Cincuenta poetas uruguayos del medio siglo
(1955-2005)
Ministerio de Educación y Cultura
Archivo General de la Nación
Centro de Difusión del Libro
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