Historia de Tarariras y su región: 
desde las vaquerías al ferrocarril y la industria láctea.
Daniel Abelenda Bonnet

1680: Portugal funda Colonia del Sacramento

“...y habiendo discurrido toda la costa desde aquella plaza (Río de Janeiro) hasta este sitio (Colonia), no hallé otro más acomodado así por el puerto, como por lo que se conjetura de estas tierras.”

 Así describía el Mestre de Campo y Capitán General de la Corona Portuguesa Manuel de Lobo,  la futura   “Colonia do Sacramento”, fundada por él en enero de 1680.

Esta audaz movida de Portugal era, claramente, una usurpación de territorio hispánico. La ubicación de la Colonia no podía de manera alguna justificarse a la luz de los tratados de límites entre ambas coronas.

Sin embargo, Portugal estaba determinado a establecerse en estas tierras, redondeando sus “límites naturales”: el Uruguay y el Plata.

La región platense era, en efecto, vital para afirmar los dominios lusitanos en América que tenían como corazón el Brasil y cuya costa estaban poblando desde el año 1500.(fecha del descubrimiento por el navegante De Sousa).

El centro económico y político de este inmenso territorio se había ido desplazando desde entonces  progresivamente hacia el sur.

Ya a fines del Siglo XVI, la capital del “Reino do Brasil”, era Río de Janeiro, sustituyendo a San Salvador  (Bahía), la primera ciudad fundada por los portugueses en el Nuevo Mundo.

A partir de este nuevo eje en el centro-sur del actual territorio brasileño, la colonia prosperó en base a grandes cultivos sub-tropicales (banana, cacao, algodón, etc.) con mano de obra esclava, traída por mercaderes portugueses, ingleses u holandeses del África, y las ciudades costeras crecieron gracias al intenso comercio entre América del Sur, las Antillas y el continente negro.(esclavos, ron, tabaco, etc.)

Más hacia el centro del hinterland brasileño, se descubrieron metales preciosos, lo cual provocó una verdadera “fiebre del oro” hacia la zona llamada, precisamente, “Minas Gerais”.

A su vez, los “bandeirantes” (bandoleros) de San Pablo comenzaban a internarse hacia el este y el sur –actuales estados de Paraná y Río Grande del Sur- en busca de otras minas: las del cuero y el tasajo que proporcionaban las ricas estancias de los padres jesuitas, pobladas con millones de ganados de buena calidad.

La “frontera móvil” entre España y Portugal se movía cada vez más hacia el sur, facilitada por la ausencia de barreras naturales importantes y la debilísima presencia española en esas praderas.

De esta forma, Brasil se convertía en un dominio importantísimo para Lisboa: su  creciente población y su potencial económico –que parecía ilimitado- la convirtieron en centro de atención de la Corona lusitana en el Siglo XVII.  Pero el Brasil tenía un punto débil: carecía de zonas templadas donde cultivar cereales (trigo, principalmente) y ganado vacuno (el cebú, es muy inferior en cuanto a la calidad de su carne), con lo que alimentar a sus millones de súbditos.

Es allí donde debe buscarse el interés por el Río de la Plata y sus fértiles llanuras.

En la segunda mitad del Siglo XVII, la expansión lusitana continuaba cada vez más al sur: la Isla de Santa Catalina fue fortificada y se convirtió en un punto de recalada de buques mercantes y de guerra.

El avance prosiguió hacia el este de nuestro país: las cartas de los marinos portugueses ya tenían en la mira al cabo Santa María (actual La Paloma, Rocha), Isla Gorriti y la ensenada de Punta del Este, el llamado “Monte Vidi”, y finalmente, las Islas de San Gabriel con una península que se interna en el Plata, ideal para levantar una pequeña ciudad amurallada

La Colonia del Sacramento era un punto clave, desde donde se podía controlar la boca del Paraná y el Uruguay, los caminos fluviales hacia el corazón de los dominios españoles.

En 1680, estimulados por la ausencia de fortificaciones españolas en la Banda Oriental, los portugueses se atreven a tan audaz penetración (los límites entre estaban en constante negociación diplomática, corriéndose la líneas más al este o el oeste de nuestro territorio, pero en ningún caso España consideró ceder tanto terreno hacia el oeste).

Por tanto, la fundación de una ciudadela enfrente mismo de Buenos Aires, necesitaba de un comandante dispuesto a pagar el precio por tan arriesgada empresa.

Portugal apostaba fuerte al Plata porque esta rica zona sería, en sus planes, “el granero de Brasil”.

La fundación se concretó en enero de 1680: nacía la “Colonia do Sacramento”, luego rebautizada como “Nova”, en el segundo período de dominación lusitana.

La Banda Oriental, y particularmente nuestro Departamento entraba ahora en “la lucha de los imperios”: España debía defender sus posesiones si no quería resignarla por la vía de los hechos (los tratados en Europa, en la letra, le otorgaban esta zona, pero en la lejana América del Sur, la realidad era muy otra: sólo valía la fuerza).

Veremos como la presencia de un nuevo actor –Portugal- dejó algunas huellas en nuestra micro-región, algo borradas por el paso de más de 300 años y el hecho de la recuperación por España de estas tierras, pero perceptibles para el observador atento.

Nos referiremos a este punto más adelante.

En suma, esta etapa de lucha hispano-portuguesa, abarca desde 1680 hasta 1777.

Historia de Tarariras y su región: desde las vaquerías al ferrocarril y la industria láctea.

Daniel Abelenda Bonnet

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