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Historia
de Tarariras y su región: |
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1680: Portugal funda Colonia del Sacramento |
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“...y
habiendo discurrido toda la costa desde aquella plaza (Río de Janeiro)
hasta este sitio (Colonia), no hallé otro más acomodado así por el
puerto, como por lo que se conjetura de estas tierras.” Así describía el Mestre de Campo y Capitán General de la
Corona Portuguesa Manuel de Lobo, la
futura “Colonia do
Sacramento”, fundada por él en enero de 1680. Esta
audaz movida de Portugal era, claramente, una usurpación de territorio
hispánico. La ubicación de la Colonia no podía de manera alguna
justificarse a la luz de los tratados de límites entre ambas coronas. Sin
embargo, Portugal estaba determinado a establecerse en estas tierras,
redondeando sus “límites naturales”: el Uruguay y el Plata. La
región platense era, en efecto, vital para afirmar los dominios lusitanos
en América que tenían como corazón el Brasil y cuya costa estaban
poblando desde el año 1500.(fecha del descubrimiento por el navegante De
Sousa). El
centro económico y político de este inmenso territorio se había ido
desplazando desde entonces progresivamente
hacia el sur. Ya
a fines del Siglo XVI, la capital del “Reino do Brasil”, era Río de
Janeiro, sustituyendo a San Salvador
(Bahía), la primera ciudad fundada por los portugueses en el Nuevo
Mundo. A
partir de este nuevo eje en el centro-sur del actual territorio brasileño,
la colonia prosperó en base a grandes cultivos sub-tropicales (banana,
cacao, algodón, etc.) con mano de obra esclava, traída por mercaderes
portugueses, ingleses u holandeses del África, y las ciudades costeras
crecieron gracias al intenso comercio entre América del Sur, las Antillas
y el continente negro.(esclavos, ron, tabaco, etc.) Más
hacia el centro del hinterland brasileño, se descubrieron metales
preciosos, lo cual provocó una verdadera “fiebre del oro” hacia la
zona llamada, precisamente, “Minas Gerais”. A
su vez, los “bandeirantes” (bandoleros) de San Pablo comenzaban a
internarse hacia el este y el sur –actuales estados de Paraná y Río
Grande del Sur- en busca de otras minas: las del cuero y el tasajo que
proporcionaban las ricas estancias de los padres jesuitas, pobladas con
millones de ganados de buena calidad. La
“frontera móvil” entre España y Portugal se movía cada vez más
hacia el sur, facilitada por la ausencia de barreras naturales importantes
y la debilísima presencia española en esas praderas. De
esta forma, Brasil se convertía en un dominio importantísimo para
Lisboa: su creciente población
y su potencial económico –que parecía ilimitado- la convirtieron en
centro de atención de la Corona lusitana en el Siglo XVII.
Pero el Brasil tenía un punto débil: carecía de zonas templadas
donde cultivar cereales (trigo, principalmente) y ganado vacuno (el cebú,
es muy inferior en cuanto a la calidad de su carne), con lo que alimentar
a sus millones de súbditos. Es
allí donde debe buscarse el interés por el Río de la Plata y sus fértiles
llanuras. En
la segunda mitad del Siglo XVII, la expansión lusitana continuaba cada
vez más al sur: la Isla de Santa Catalina fue fortificada y se convirtió
en un punto de recalada de buques mercantes y de guerra. El
avance prosiguió hacia el este de nuestro país: las cartas de los
marinos portugueses ya tenían en la mira al cabo Santa María (actual La
Paloma, Rocha), Isla Gorriti y la ensenada de Punta del Este, el llamado
“Monte Vidi”, y finalmente, las Islas de San Gabriel con una península
que se interna en el Plata, ideal para levantar una pequeña ciudad
amurallada La
Colonia del Sacramento era un punto clave, desde donde se podía controlar
la boca del Paraná y el Uruguay, los caminos fluviales hacia el corazón
de los dominios españoles. En
1680, estimulados por la ausencia de fortificaciones españolas en la
Banda Oriental, los portugueses se atreven a tan audaz penetración (los límites
entre estaban en constante negociación diplomática, corriéndose la líneas
más al este o el oeste de nuestro territorio, pero en ningún caso España
consideró ceder tanto terreno hacia el oeste). Por
tanto, la fundación de una ciudadela enfrente mismo de Buenos Aires,
necesitaba de un comandante dispuesto a pagar el precio por tan arriesgada
empresa. Portugal
apostaba fuerte al Plata porque esta rica zona sería, en sus planes,
“el granero de Brasil”. La
fundación se concretó en enero de 1680: nacía la “Colonia do
Sacramento”, luego rebautizada como “Nova”, en el segundo período
de dominación lusitana. La
Banda Oriental, y particularmente nuestro Departamento entraba ahora en
“la lucha de los imperios”: España debía defender sus posesiones si
no quería resignarla por la vía de los hechos (los tratados en Europa,
en la letra, le otorgaban esta zona, pero en la lejana América del Sur,
la realidad era muy otra: sólo valía la fuerza). Veremos
como la presencia de un nuevo actor –Portugal- dejó algunas huellas en
nuestra micro-región, algo borradas por el paso de más de 300 años y el
hecho de la recuperación por España de estas tierras, pero perceptibles
para el observador atento. Nos
referiremos a este punto más adelante. En suma, esta etapa de lucha hispano-portuguesa, abarca desde 1680 hasta 1777. |
Historia de Tarariras y su región: desde las vaquerías al ferrocarril y la industria láctea.
Daniel
Abelenda Bonnet
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