Mensaje a la poesía

poema de Vinicius de Moraes

Originalmente en "Revista de Cultura Brasileña" No, 10

Traducción de Dámaso Alonso (España) y Angel Crespo (España)

 

No puedo

No es posible
Decidle que es totalmente imposible

Ahora no puede ser

Es imposible

No puedo.


Decidle que estoy tristísimo, pero no puedo ir esta noche a su encuentro.


Contadle que hay millones de cuerpos que enterrar
Muchas ciudades que reconstruir, mucha pobreza por el mundo
Contadle que hay un niño llorando en alguna parte del mundo
Y las mujeres se están volviendo locas, y hay legiones de ellas llorando
La saudade de sus hombres; contadle que hay un vacío

En los ojos de los parias y su delgadez es extrema; contadle

Que la vergüenza, la deshonra, el suicidio rondan los lares y es preciso reconquistar la vida.
Hacedle ver que hay que estar alerta, vuelto hacia todos los caminos
Pronto a socorrer, a amar, a mentir, a morir si es preciso.

Ponderadle, con cuidado —no la lastiméis...— que si no voy

No es porque no quiera: ella lo sabe; es porque hay un héroe en una cárcel,
Hay un labrador que fue agredido, hay un charco de sangre en una plaza.
Contadle, muy en secreto, que yo debo estar listo, que mis

Hombros no se deben curvar, que mis ojos no se deben

Dejar intimidar, que. llevo a cuestas la desgracia de los hombres
Y no es este el momento de parar; decidle, sin embargo,
Que sufro mucho, mas no puedo mostrar mi sufrimiento

A los hombres perplejos; decidle que me fue dada
La terrible participación, y que posiblemente
Tendré que engañar, fingir, hablar con palabras ajenas
Porque sé que existe, lejana, la claridad de una aurora.
Si ella no lo comprende, ¡oh!, procurad convencerla
De este invencible deber mío; pero decidle
Que, en el fondo, cuanto estoy dando es suyo, y que me
Duele tener que despojarla así, en este poema; que por otro lado
No debo usarla en su misterio: la hora es de esclarecimiento
Ni inclinarme sobre mí cuando a mi lado
Hay hambre y mentira; y un llanto de niño abandonado, en una carretera
Junto a un cadáver de madre; decidle que hay

Un náufrago en medio del océano, un tirano en el poder, un hombre
Arrepentido; decidle que hay una casa vacía
Con un reloj dando las horas; decidle que hay un gran
Aumento de abismos en la tierra, hay súplicas, hay vociferaciones
Hay fantasmas que me visitan de noche
Y que me cumple recibir, habladle de mi confianza
En el mañana
Decidle que siento una sonrisa en el rostro invisible de la noche

Vivo en tensión ante la expectativa del milagro; por eso

Rogadle que tenga paciencia, que no me llame ahora

Con su voz de sombra; que no me haga sentirme cobarde

Por tener que abandonarla en este instante, en su inconmensurable
Soledad; rogadle, oh, rogadle que se calle

Un momento, que no me llame

Porque no puedo ir

No puedo ir

No puedo.


Mas no la he traicionado. En mi corazón

vive su imagen mía, y nada he de decir

que pueda avergonzarla. Mi ausencia

Es también un sortilegio
De su amor por mí. Vivo del deseo de volver a vería

En un mundo de paz. Mi pasión de hombre

Queda conmigo; mi soledad queda conmigo; mi

Locura queda conmigo. Tal vez deba

Morir sin verla más, sin sentir más

El gusto de sus lágrimas, verla correr

Libre y desnuda en las playas y en los cielos
Y por las calles del insomnio. Decidle que éste es

Mi martirio; que a veces
Me pesa sobre la cabeza la losa de la eternidad y las poderosas

Fuerzas de la tragedia se abaten sobre mí, y me empujan hacia las tinieblas
Pero que debo resistir, que es preciso..,
Pero que la amo con toda la pureza de mi pasada adolescencia

Con toda la violencia de las antiguas horas de contemplación extática,
Con un amor lleno de renuncia. iOhl, rogadle

Que perdone a su triste e inconstante amigo

A quien le fue dado perderse de amor por sus semejantes

A quien le fue dado perderse de amor por una casita

Por un jardín enfrente, por una niñita de encarnado

A quien le fue dado perderse de amor por el derecho

De todos a tener una casita, un jardín enfrente

Y una niñita de encarnado; y perdiéndose

Serle dulce perderse...
Convencedla por eso; explicadle que es terrible

Pedidle de rodillas que no me olvide, que me ame

Que me espere, porque soy yo, sólo yo; pero que ahora

Es más fuerte que yo, no puedo ir

No es posible
Me es totalmente imposible

No puede ser, no;
Es imposible,
No puedo.


poema de Vinicius de Moraes
Originalmente en "Revista de Cultura Brasileña" No, 10

Traducción de Dámaso Alonso (España) y Angel Crespo (España)

 

Se tomó de El lagrimal trifurca Nº 1 Abril - junio de 1968

Link: https://ahira.com.ar/ejemplares/el-lagrimal-trifurca-no-1/

Gentileza de Archivo Histórico de Revistas Argentinas

Ahira. Archivo Histórico de Revistas Argentinas es un proyecto que agrupa a investigadores de letras, historia y ciencias de la comunicación,

que estudia la historia de las revistas argentinas en el siglo veinte

 

Ver, además:

 

             Vinicius de Moraes en Letras Uruguay

 

Editado por el editor de Letras Uruguay

email echinope@gmail.com

twitter https://twitter.com/echinope

facebook: https://www.facebook.com/carlos.echinopearce

instagram: https://www.instagram.com/cechinope/

linkedin: https://www.linkedin.com/in/carlos-echinope-arce-1a628a35/ 

 

Métodos para apoyar la labor cultural de Letras-Uruguay

 

Ir a índice de poesía

Ir a índice de Vinicius de Moraes

Ir a página inicio

Ir a índice de autores