Albert Camus o la creación desde la rebeldía


por Horacio Semeraro

El 4 de enero de 1960, de vuelta de París, ciudad en la que había reanudado sus relaciones con Malraux, entonces ministro de Cultura de Francia con quien había sostenido fuertes discrepancias y mientras intentaba volver a la actividad teatral, Albert Camus muere en un accidente automovilístico. Algunas versiones indican que en el bolsillo de su pantalón fue encontrado un boleto de tren para el mismo día, lo que indicaría su propósito de volver en dicho medio; posteriormente desistió y volvió en auto, no se sabe por qué. Pero el destino ya jugaba con él desde hacía tiempo. Menos de tres años antes, en 1957, había obtenido muy merecidamente el Premio Nobel de Literatura, luego de una vida fecunda en hechos y obras, a igual distancia de las miserias y de la luz.

Entre los múltiples aspectos ponderables de su obra al igual que en su vida, el sentido de la belleza, el absurdo y una sana rebeldía ante lo injustificable son una constante que merece destacarse, porque constituyen verdaderos motores movilizadores que incentivaron su creación. Especialmente la rebeldía, que lo llevaría a escribir libros (L'Homme Révolté, Actualles I, II y III, Le premier Ilumine) y a publicar sus célebres cuadernos (Cahiers de A. Camus, Carnets del I al IX.

Pocos escritores plasmaron la percepción de la naturaleza de una manera tan intensa y minuciosa como Camus en Bodas (Nuces), donde establece la celebración de sus "nupcias" con la naturaleza de una forma festiva y placentera, disfrutando a solas de las playas y del mar argelino. Entre los circunstanciales y desconocidos asistentes a las playas, rostros cetrinos que hablaban en lengua árabe y en francés, el joven Camus asiste enmudecido y emocionado a esa simbiosis con la naturaleza plasmándolo en su libro junto a otras vivencias y costumbres, de una manera reconocida y genial. Sin embargo, fue su novela El extranjero, cuatro años después de publicada Bodas, la obra que le otorgó el reconocimiento del público: un escritor surgido de una colonia francesa en África proyectaba su rebeldía en una novela original. Aunque en realidad, esta rebeldía ya vivía en él desde su juventud; venía incorporada a su historia personal, y las circunstancias obraron como disparador. Una rebeldía sana y reparadora que aparece en muchos momentos de su vida, lo mismo que el absurdo, aquello que no se llega a justificar por lo antagónico o disparatado y que sin embargo cautiva, sin explicarse bien por qué, como refiere en El extranjero.

Camus, posiblemente, heredó de sus padres la defensa de los ideales nobles; y de su madre, en particular, sólidos principios religiosos que lo sustentaron en momentos difíciles. La madre era española de las islas Baleares y su padre fue uno de los primeros soldados franceses convocados que murieron en la Primera Guerra Mundial. La infancia y la adolescencia de Albert Camus, que había nacido el 7 de noviembre de 1913 en Argelia, transcurrieron entre la exaltación del descubrimiento de la vida, el asombro por la naturaleza y la apreciación de la belleza, por un lado, y una extrema pobreza de bienes materiales y de afectos. Estudió filosofía, preparando una tesis sobre las relaciones entre San Agustín y Plotino, y obtuvo la licenciatura; pero no pudo acceder a la incorporación debido a una larga enfermedad y a dificultades económicas. Se dedicó a adaptar dramaturgia: a esa etapa de su vida en Argel, pertenecen las recreaciones teatrales de Le Temps du Mépris, de Malraux, Le Retour de l'enfant prodigue, de Gide, y el Prometeo, de Esquilo. Simultáneamente representó como actor siendo su primer papel, en una obra dedicada a la Révolte des Asturies, la sublevación de los mineros de Oviedo en 1934. Fue quizás una oportunidad para expresar su propia rebeldía interior por similitud e identificación con el querer y no poder, en alguien que percibe todas las luces interiores de la sensibilidad a la creación y escucha su llamado, pero sufre las penurias de la enfermedad y la miseria que lo limitan.

Sus primeras obras narrativas, L'Envers et L'Endroit -además de Noces- salieron a la luz cuando Camus tenía veinticuatro años. En ellas, junto a los motivos argelinos y a la sensible percepción de la naturaleza como fuente de sabiduría, aparecen las meditaciones sobre sus primeros viajes realizados a España, Checoslovaquia e Italia. Sin embargo, la fama le llegaría en 1942. por su novela El extranjero, colocándolo entre los testimonios de su generación. Un año después publica su primer ensayo filosófico, Le Mithc du Sísiphe. También comienza su colaboración periodística, escribiendo para el Paris-Soir. Dirige y escribe en Combat, medio de expresión de la resistencia francesa, encendidos editoriales liberando su sentido de la rebelión. Algunos de ellos son publicados junto a otros en su libro Actualles, años después de finalizada la Segunda Guerra, dejando plasmado todo el fervor patriótico de esa época. Fue famosa su proclama sobre la liberación de París, entre otros. Pero en 1945, Camus abandona Combat, descontento porque a su entender no se había cumplido con la realización de ciertas pautas o ideales del movimiento[1]. Regresa al teatro, quizá porque le recuerda la edad de la más genuina rebeldía, como alternativa al paradigma del absurdo. Se refugia allí, porque las cosas son lo que no son, pero son lo que representan sin ambivalencias ni intereses, en contraste con la realidad que lo golpea con los sofismas de su tangibilidad. Ese año compone Calígula. En 1946, viaja a los Estados Unidos, y entre 1948 y 1959 escribe L'Etat de Siegue y Les Justes. La inquietud ética y religiosa y el sano concepto de la rebeldía enunciado, lo llevan a escribir L'Homme Révolté, un segundo ensayo filosófico que abarca el período comprendido entre 1943 y 1951 (fue publicado en 1951). La dignidad de las personas se convierte en el paradigma de aquel que nunca olvidó que era un pied noir: hijo de extranjeros, pero nacido y aquerenciado en su Argelia natal[2].

De hecho, nunca renegó de su condición. Pero no fue entendido y provocó algunas reacciones. Así, a partir de la publicación de la obra, parte de sus ex compañeros de Actualles, liderados por Malraux, y de los existencialistas, encabezados por Jean Paul Sartre, se consideraron aludidos por Camus, y se apartaron del escritor. En 1952, ratifica sus conceptos con la aparición del artículo: Defense de l' Homme Révolté. Cabe aclarar que el "révolté" no es el antecedente lejano del piquetero actual. Es otro tipo de rebeldía más ideológica que visceral; la de alguien que se subleva más que para reivindicar mejoras económicas o materiales, en defensa de la dignidad de las personas, que no concibe el atropello o la intolerancia. Años después, el escritor publica el segundo y tercer volumen de Actualles, dedicados a los sucesos acaecidos entre 1948 y 1953, y a las crónicas argelinas de 1939 a 1958, respectivamente. Ante una Argelia que intenta independizarse con crudos enfrentamientos y los complicados conflictos en que se ve sumida Francia, Camus se siente en la obligación de hacer conocer su opinión, esta vez como conciliador de la cuestión argelina, navegando entre las aguas de su rebeldía pero sintiendo lo absurdo de un litigio sin fin. Ya había hecho escuchar su voz en defensa de los rebeldes de Berlín Este y de Hungría[3]. ¿No lo iba a hacer entonces con su Argelia natal?

En 1957, cuando Camus fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura, el inquieto rebelde de entonces dio lugar a un reflexivo escritor sumido en solitarias meditaciones, aquietadas sus aguas interiores. Quizás, el reposo del guerrero. No obstante su breve vida, supo ser intérprete agudo, por adhesión y al mismo tiempo por contradicción, de una de las más atormentadas generaciones del siglo veinte. Su obra, motivada por la rebeldía, sigue vigente en un mundo donde las aguas no terminan de aquietarse.

Notas

[1] Lottman Herbert R. Albert Camus, París, Seuil. 1978.

 

[2] "Camus intimo, (El Primer hombre)" y "Una puerta que se cierra y otra que se abre. El primer hombre de Albert Camus", de Inés de Cassagne, Letras de Buenos Aires, núm. 50, Nov. de 2001.

 

[3] Camus, de R. Armando, Columbia-Buenos Aires 1961.

 

Horacio Semeraro
 

 

Publicado, originalmente, en La Gaceta Literaria, suplemento de La Gaceta (Tucumán), el domingo, 16 de junio de 2002.

 

Artículo cedido por autor, para Letras-Uruguay, en formato pdf (imagen). Procesado, editado e incorporado al mencionado archivo virtual, el 14 de marzo de 2013.

 

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