Instituto del Libro y la Lectura del Perú, INLEC 

Inca Garcilaso

12 de abril, 1539
23 de abril, 1616
400 años de los “Comentarios reales”
Plan lector: bitácora para el maestro
Canto de infancia y rebelión
Danilo Sánchez Lihón
www.danilosanchezlihon.blogspot.com

1. A boca llena

 

La obra Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega se publicó el año 1609 en Lisboa, hace exactamente 400 años, palpitando desde entonces plena de vibración y densidad histórica y anímica.


Configura una realidad desafiante en base a relatos que refieren el desmoronamiento y el ocaso de una organización social y sus grandezas, exponiendo razones y sinrazones de su yuxtaposición con la cultura ibérica.

 

Una segunda parte de este trabajo se dio a conocer después de la muerte del Inca, ocurrida el 23 de abril del año 1616, transido por la nostalgia, aún confuso y perdido, como lo seguimos estando ahora nosotros, en el meandro o laberinto de lo que es nuestra identidad.


El sentido de la crónica que él escribiera en un lenguaje de exquisita belleza y con sentimiento hondo, dulce y quejoso, es para dejar constancia de la magnanimidad de la cultura incaica, abriendo el espacio a un mundo nuevo gracias al mestizaje que él asume con identificación absoluta y entrega suprema:


Nos llaman mestizos por decir que somos mezclados de ambas naciones; me los llamo a boca llena y me honro.

 

2. Trocósenos el reinar en vasallaje

 

Su padre al nacer lo registró con el nombre de Gómez Suárez de Figueroa, en homenaje a ilustres parientes que llevaban esos apellidos, uno de ellos su hermano mayor radicado en Montilla, España, adonde después fue a vivir el hijo, denominación que éste decepcionado cambió adoptando exactamente el del padre, solo que anteponiendo el conspicuo de Inca.


Porque vivió el trance del derrumbamiento de aquel imperio con cuyos portentos y proezas se sintió emocionalmente identificado, más aún por el humanismo que lo inspiraba y por su raigambre moral; y por él ser hijo de la bella princesa Isabel Chimpu Ocllo, nieta de Túpac Yupanqui y prima hermana de Atahualpa.


De allí que escribió su alegato firmando como Inca y basado en el relato que hacían sus antepasados aborígenes:


Estas y otras semejantes pláticas tenían los Incas y Pallas en sus visitas, y con la memoria del bien perdido siempre acababan su conversación en lágrimas y llanto, diciendo: "Trocósenos el reinar en vasallaje, etc." En estas pláticas, yo como muchacho, entraba y salía muchas veces donde ellos estaban y me holgaba de las oír…

3. Sintiéndose pertenecer a una patria en lontananza

 

Su padre fue el capitán Garcilaso de la Vega, partidario al principio de Diego de Almagro como después consta que prestó su caballo en la batalla de las Huarinas al rebelde alzado en armas en contra de la corona española, Gonzalo Pizarro. El capitán Garcilaso posteriormente fue Corregidor y Justicia Mayor de la ciudad imperial del Cuzco.


Por el canal y surco de aquella sangre aventurera, soñadora y mística el hijo historiador está emparentado con el poeta renacentista Garcilaso de la Vega, aquel de: "¡Oh más dura que mármol a mis quejas, / al encendido fuego en que me quemo / más helada que nieve, Galatea!"; con el afligido Jorge Manrique, aquel de: "Recuerde el alma dormida, / avive el seso y despierte / contemplando / cómo se pasa la vida, / cómo se viene la muerte / tan callando"; con Luis de Góngora y Argote, aquel de: "Ayer naciste, y morirás mañana. / Para tan breve ser, ¿quién te dio vida? / ¿Para vivir tan poco estás lucida? / Y, ¿para no ser nada estás lozana?"

 

4. Un mundo en el cual creer

 

Nuestro cronista murió en el exilio, pleno de nostalgia, querencia y devoción por su tierra el Cuzco.


Es el primer migrante desde una tierra a la cual anheló volver físicamente y de la cual nunca en verdad se fue anímicamente.


Expiró el último aliento salido de su boca lleno de orgullo por su raza: cual es ser mestizo


Realizó una inmersión plena en el mundo andino, en sus ancestros, en su pasado legendario y en su grandiosa estructura moral.


Sintiéndose pertenecer a una patria en lontananza y aún sin nombre, el Perú que somos nosotros, nos legó un mundo en el cual creer, confiar y por el cual luchar.


Es el representante de un vórtice trémulo y ululante del tiempo, del divorcio del torrente de dos fuentes y canales de sangre.


Personifica e interpreta un drama desgarrador de la historia humana: la mezcla de culturas cuando este hecho se da con avasallamiento y destrucción cuyas consecuencias y las interrogantes que abriera aún no cesan. 

5. Cronista sublime, que abre con broche de oro

 

Él encarna el nacimiento de un nuevo mundo, este que no alcanzamos todavía a terminar de definir. Y cuyo signo quizá sea que siempre esté abierto, convulso y atenido al aporte creador de todos los flujos de sangre. Y, como tal, pendiente de su cabal realización.


Las siguientes son palabras del Rey Juan Carlos de España, dichas en el Cuzco con ocasión de entregar la urna conteniendo las cenizas del Inca que él mismo trajera:


El Inca Garcilaso de la Vega es la encarnación temprana de ese gran mestizaje y de su primer reflejo en nuestra literatura. Cronista sublime, con su estilo claro y sencillo de gran escritor, abre con broche de oro la aportación americana a la común historia de nuestras letras. Sus Comentarios Reales, testimonio vivo e inmediato de las grandezas incaicas, contribuyeron al primer esfuerzo por difundir en el viejo continente el conocimiento de una América recién descubierta.


6. Fundador de la literatura infantil en América

 

Reconocemos y destacamos al Inca Garcilaso de la Vega, entre muchas otras cualidades y aportes,  como el iniciador de la literatura infantil y juvenil escrita del Perú y América.


Precisamos que es la literatura escrita, porque hay que también tomar en cuenta en esta apreciación el caudal vigoroso y antiquísimo de la literatura folclórica desarrollada en lengua oral apta para niños y jóvenes que constituye el rico legado recibido de nuestros antepasados y cuya sabia sigue fecundando el árbol y el bosque del presente y la promesa de la literatura infantil y juvenil del futuro.


Porque son los relatos que el Inca Garcilaso de la Vega hizo e incorporó en los Comentarios Reales de los Incas, en donde queda fundado en escritura este ámbito, con narraciones que en su mayor proporción constituyen recuerdos de infancia y de juventud pero también en donde se entremezcla la crónica histórica con la imaginación, la aventura y el fino humor.


Por algo José de la Riva Agüero apuntó que los Comentarios Reales de los Incas inicia el género literario de los recuerdos infantiles que creemos tan moderno. Anotación certera y precursora, derivada en parte de lo que el mismo Garcilaso revela al contarnos que lo dicho en este libro lo “mamó” en la leche materna. 

7. Una perspectiva primigenia y auroral

 

Y es que fue, y es así.


Buena parte de los Comentarios Reales de los Incas están escritos en base a las tradiciones que los indios contaban a Garcilaso cuando era niño.


Como él mismo lo declara, su crónica no es más que la transmisión fiel de la tradición oral de los Incas que él escuchó en brazos de sus ancestros y que oyó en sus “niñeces” a su madre, hermanos, tíos y otros mayores que rodearon su mundo infantil en la ciudad del Cuzco.


Ello corrobora la naturaleza de la obra de estar concebida, sentida y pensada desde una perspectiva primigenia y auroral, como son los niños y jóvenes.


Es sintomático incluso cómo partes importantes de este libro han sido reunidas por Raúl Porras Barrenechea y presentadas con el título justo pero a la vez revelador de: “Recuerdos de infancia y juventud”.

 

8. Inspirados en la visión de futuro

 

Señalamos al Inca Garcilaso de la Vega como el iniciador de la literatura infantil y juvenil del Perú y América por las siguientes razones que se agregan a los argumentos ya expresados:


a) Es el primer mestizo, el producto glorioso de una nueva raza, el hijo de un capitán español y de una ñusta o princesa incaica. Y, como tal, el punto de encuentro y de partida de todo lo auroral, alentador, positivo y trascendente en el nuevo mundo.


b) Porque el nacimiento de la literatura infantil en América no puede tenerlo un autor que no recoja el aporte del folclore y de las raíces genuinas de nuestra identidad más germinal, porque de lo contrario significaría desconocer siglos de historia y de cultura.


c) Porque su obra fue escrita para los nuevos hombres de estas latitudes, para los hombres del futuro, en donde tienen lugar preferente los niños y los jóvenes.


d) Porque en su obra está no solo la semilla sino el brote de todo lo significativo  que ha de crecer después o más tarde en estos ámbitos, en primer término el anhelo de ser una patria con identidad y pertenencia a nuestras raíces fundacionales.


e) Porque hay escritores inmediatamente posteriores, pertenecientes al período de la colonia y después a la época republicana de nuestros países, que escribieron inspirados en la visión de futuro, tal y cómo lo soñó Garcilaso.

9. Con la más fina fantasía infantil

 

Los Comentarios Reales de los Incas no solo es una obra escrita con una “visión de infancia”, sino que por su amenidad, intimidad y limpidez, es un acervo que contiene numerosas páginas que los niños han hecho suyas.


Hay en los Comentarios Reales de los incas, intercalados con hechos y eventos históricos, relatos tales que parecieran escritos con la más fina fantasía infantil.


Así por ejemplo los sucesos: “De un caso extraño que pasó en el valle de Hacarí” o “La aventura de Rodríguez Niño y los galeotes", que narra las peripecias de un personaje a quien encomendaron partir a España con un gran número de galeotes y éstos se le fueron perdiendo a lo largo del camino.


Narraciones como éstas hay varias que el autor declara que las ha intercalado “para distraer y no hacer la lectura monótona”.

 

10. Extraordinaria similitud

 

Señalaremos como pieza simbólica de este momento en el desarrollo de la literatura infantil, la historia de Pedro Serrano que nos cuenta Garcilaso casi al iniciar lo Comentarios…, muy significativamente cuando trata de “La descripción del Perú”.


Esta historia narra de las peripecias de un náufrago en una isla del Caribe, que además de ser sumamente amena guarda una extraordinaria similitud con el Robinson Crusoe de Daniel Defoe, escrito 110 años después en Inglaterra.


Parecido tal ha hecho suponer a algunos estudiosos que Defoe escribió sobre la base de la obra de Garcilaso, quien nos narra que la historia la oyó contar a García Sánchez Figueroa, quien conoció a Pedro Serrano y certificaba que lo contado es cierto y es más: lo había oído contar al protagonista mismo de la historia.


Garcilaso lo cuenta a propósito de explicar por qué algunas islas del Caribe llevan el nombre de Serrana y Serranilla como consecuencia de este suceso curioso, pleno de suspenso, emoción y gracia.

 

11. Mestizaje e identidad

 

El Inca Garcilaso de la Vega nació el 12 de abril de 1539 en el Cuzco, capital del imperio del Tahuantinsuyo, y murió el 23 de abril de 1616 en Córdova, España.


En vida fue admirado unánimemente y se dijo de él epítetos como: “Príncipe de los escritores del nuevo mundo”. Y después: “El americano más insigne de la colonia”.


Alternó con Luis de Góngora y con don Miguel de Cervantes, con quienes mantuvo mutua estimación.


El significado actual de su vida y de su obra es inmenso no solo porque hace viva la grandeza del imperio de los Incas sino por el reclamo y la visión que formula. Desde el meollo de una humanidad al borde del colapso y que se debate en una encrucijada, su evocación alcanza a constituir un referente y un paradigma para buscar y encontrar nuevos caminos y atajos y ellos son fundar una sociedad sobre aquellos valores felizmente ya probados y hechos vida cotidiana y fraternal precisamente aquí, en este suelo.

 

12. El primer mestizo espiritual de América

 

En su memoria y visión cobran vigencia los principios andinos y resalta la ejemplaridad del modelo social que forjaron los Incas.


Tomando en cuenta lo que ellos pusieron en uso, es cómo solucionaremos los problemas del presente, en aspectos como la sana cultura alimentaria, la previsión social, el cuidado y respeto del bien común, el cuidado del medio ambiente.


Y es que, con la irrupción española, consecuencia del proceso de conquista, se destruyó un orden admirable que Garcilaso revive y reconstruye, al ser educado por los amautas cusqueños quienes no exentos de tristeza acababan su conversación en llanto diciendo: “Trocose el reinar en vasallaje”.


Con él se da inicio a una nueva etapa en el proceso de la identidad en nuestro continente, considerándosele en este proceso como el primer mestizo espiritual de América.

 

13. Una sociedad solidaria, recíproca y fraterna

 

Hay múltiples facetas en las cuales el Inca Garcilaso de la Vega es paradigma: como cuando nos plantea el problema vasto y hondo de la identidad. Y del mestizaje, tan visible y conturbado.


Y otro más palmario, hasta el punto de ser desgarramiento en el presente, cual es el ser migrante; el ser aquel que se aleja de su tierra para vivir en otra ajena, evocando sin descanso ni consuelo su lar de origen, con nostalgia que oprime, con tristeza que agobia y tendiendo quizá no solo la mirada del alma sino hasta los brazos en dirección del hogar nativo, anhelando en el alma siempre volver.


Él intentó el regreso desde el año 1563. No lo cumplió en efectivo, pero sí lo hizo escribiendo, sublimando así un retorno que cada vez se fue aplazando más y más hasta el infinito.


Su obra es clave para el mundo actual, a fin de obrar sobre la realidad con aquellos valores que sólo el Perú alcanzó a realizar en el mundo: el de una sociedad solidaria, recíproca y fraterna.

14. Es la más rica y feliz que conoce el mundo

 

Esto fue tan conmovedor comprobarlo incluso por quienes avasallaron dicho mundo, tanto que en el testamento subrepticio de un soldado de la conquista del Perú encontramos este apunte:


“los incas gobernaron a sus pueblos de tal manera que no había ni un ladrón, ni un hombre vicioso, ni una mujer adúltera o de mala vida”.


Esta nota debe ser un ideario de lo que hay que restituir, así como preceptos para una autoridad o un gobernante genuino del presente que quisiera erigirse sobre los despojos y refundar aquí aquella utopía.


Aquel soldado al hacer una reflexión sobre la cultura y la sociedad que ellos lamentablemente destruyeron, anota además en su legajo final:


“Es tan afortunado por naturaleza este nuevo mundo que no tiene cosa mala, porque su cielo es benévolo, su aire apacible, su agua saludable y su tierra fértil... La tierra del Perú es la más rica y feliz que conoce el mundo”.

15. Aquella gesta la embrionó el Inca Garcilaso de la Vega

 

Pero hay una dimensión del influjo del Inca Garcilaso de la Vega en la praxis y en la acción en donde se comprueba los alcances que pueden tener una visión y la palabra con capacidad transformadora:


Nos referimos a la inspiración que tuvieron los Comentarios Reales de los Incas en la gesta emancipadora que encabezara Túpac Amaru II en 1780 y que estallara en el sur del Perú, la lucha por alcanzar justicia social e independencia en nuestro país, en aquel entonces bajo dominio del yugo español.


Grito de rebelión que significó en una primera etapa la victoria del ejército rebelde venciendo en Tungasuca al ejército español acantonado en el Cusco, el apresamiento y ejecución del corregidor Aliaga y donde se expidió dictamen del famoso "Bando de Libertad", liberando a los "esclavos" de todas 'las razas, adelantándose casi en cien años al decreto abolicionista de Abraham Lincoln en norteamérica.


El punto de la mayor significación en este suceso es la estrecha ligazón que tuvo este levantamiento con los Comentarios Reales… del Inca Garcilaso de la Vega, obra de la cual Túpac Amaru fue asiduo lector y que influyó en él sabiamente y en su movimiento emancipador.

 

16. Mestizaje e identidad

 

El historiador José Durand precisa lo siguiente: "Hasta diríamos que en los Comentarios reales… se halla la Biblia secreta de esa revolución".


Lo demuestra el hecho de que antes de que se cumpliera un año de haber capturado y dado muerte a Túpac Amaru, el Rey de España firmó en Aranjuez la resolución que prohibía la circulación de los Comentarios Reales…, porque en él:


"han aprendido esos naturales muchas cosas perjudiciales", entre otras: "conservar la memoria de sus antiguos gentiles...", y porque "les da derecho a ser nobles y apellidarse Inca".


Pero la reflexión más significativa que nos plantean estos acontecimientos históricos y estas figuras precursoras, es sobre dos temas de enorme vigencia cuales son el del mestizaje y el de la identidad; fundamentos acerca de los cuales el Inca Garcilaso de la Vega y Túpac Amaru constituyen símbolos egregios.


Coherente con todo ello, el levantamiento de Túpac Amaru se hizo reivindicando a todas las razas y dicha sublevación fue para afirmar el derecho y el deber que tenía la gente originaria de este suelo a gobernarse por sí misma.

 

17. Asumir nuestro destino, defenderlo y quererlo

 

Túpac Amaru y Garcilaso nos enseñan lo que debemos ser y tener, cual es:


Lo primero, es un saber ser mestizos y, segundo, un saber tener identidad.


Mestizaje que en vez de ser una desventaja es una gran virtud, pues supone ser y contener la mayor riqueza biológica y cultural.


El maestro mexicano José Vasconcelos proclamó el mestizaje como: "la raza cósmica"; es decir: fuerte, colosal, poderosa; que cohesionaba a los pueblos, símbolo de la igualdad, de la democracia y de la fe en el futuro del hombre.


Pero, además de saber quiénes somos, hay que identificarnos con aquello que debemos seguir siendo por imperativo moral.


Es decir, asumir nuestro destino, defenderlo y quererlo, que es lo que nos enseñan Túpac Amaru y el Inca Garcilaso de la Vega, quienes al decir de Don Jorge Basadre:


"hicieron de la negación y el fracaso, la escuela del triunfo".

18. Perito en letras, valiente en armas

 

Fue el primer americano reconocido por la Real Academia de la Lengua Española como modelo lingüístico.


En la Capilla de las Ánimas de la Catedral de Córdoba, donde reposandescansan los restos del Inca Garcilaso de la Vega, yace grabada en la lápida esta inscripción, que dice:


El Inca Garcilaso de la Vega, varón insigne, digno de perpetua memoria. Ilustre en sangre. Perito en letras. Valiente en armas. Hijo de Garcilaso de la Vega. De las Casas de los duques de Feria e Infantado y de Elisabeth Palla, hermana de Huayna Cápac, último emperador de las Indias. Comentó La Florida. Tradujo a León Hebreo y compuso los Comentarios reales. Vivió en Córdoba con mucha religión. Murió ejemplar: dotó esta capilla. Enterróse en ella. Vinculó sus bienes al sufragio de las ánimas del purgatorio. Son patronos perpetuos los señores Deán y Cabildo de esta santa iglesia. Falleció a 23 de abril de MDCXVI.


En el movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, que realizará entre el 22 y 24 de mayo del 2009 el décimo encuentro y peregrinaje al pueblo natal del poeta César Vallejo, buscamos concretar la utopía andina que Garcilaso rememora.


Utopía de un mundo de verdad, de belleza, de solidaridad. Utopía de hacernos responsables de la vida universal, como fue precepto, vigencia y práctica cotidiana en el mundo andino ancestral.

Danilo Sánchez Lihón

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