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Un hombre de pensamiento y acción sembrado en la trinchera.
El grande martiano comido de ansias de humanidad y amor.
Que hizo de su oficio y su misión resistente madera para encender su hoguera
Y de sus ideas, plenas de altura, un crisol resonador.
En poesía mucho hiciste y cultivaste con pasión.
Liberación expresó con fina lira fuerte razón renovadora.
Una constelación de metáforas augurantes de tensión.
Y toda una imagen inquietante, crítica, con alma fundadora.
En ti, la literatura y la política se hermanan.
Hay en ellas energía de pensamiento y praxis que convoca.
Un estilo, donde bondad, verdad y belleza emanan.
Y un bello y vital mensaje que a todos toca.
Mucho más hay en tu cernida prosa fulgurante.
Como ensayista brillaste con luz propia y gran ecumenismo.
Y tu discurso vestido de colores, siempre encontró y encuentra continuante.
Marinello, siempre estarás presente.
Tu obra continuará nutriendo nuevas utopías.
Porque hombres de tu estirpe, jamás olvida la gente.
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