'Permiso para sentir'- 'La tentación del fracaso' y ­ 'De cerca y de memoria': 
Tres libros contra los que nunca podrá la muerte
por: Dr. Oswaldo Paz y Miño J 
Vicepresidente Academia Olímpica del Ecuador

Habíamos convenido que los reuniría, un día cualquiera, a hora indeterminada; pero, siempre en la noche; en un lugar apacible que yo escogiera. Que esa prerrogativa se me concedía por ser yo el lector que los había juntaba. Pasada la medianoche. Los cuatro: Los Tres Grandes Maestros, y el suscribiente que da fe, en el 'Salón de Pasos Perdidos', de una casa, en la mitad de la nada. La soledad, es tan perceptible, que su respiración truena. Los ubico, en el orden de mis lecturas. Cada cual en una columna pétrea que lleva tallado el nombre de sus recuentos vitales convertidos en libros estupendos, de títulos mágicos: Jorge Enrique Adoum: 'De Cerca y de Memoria'; Julio Ramón Ribeyro 'La tentación del Fracaso' y Alfredo Bryce Echenique: 'Permiso para sentir'. Tres vidas fascinantes, condensadas en 2013 páginas divididas así: 732 de Jorge Enrique Adoum, ecuatoriano, publicado por la Casa Archipiélago; 669, de Julio Ramón Ribeyro, peruano, publicado por Editorial Planeta; y, Alfredo Bryce Echenique, peruano también, avalado por el sello SEIX BARRAL. 

Revisamos a libro abierto: No hay arrepentimientos posibles. Ellos mismos han suscrito y destilado sus escritos más personales. Y de otros, claro. Trío portentoso. Inmenso material. Leemos. Cruzando información. Decantando datos. Contrastando criterios. Investigando. Disfrutando el debate. Afinando tramos de la historia de la literatura y los pueblos, por ende. Se apunta al margen. Viviendo, de 'Cerca y de Memoria': sus aficiones, pasiones, traumas, anhelos. Se hurgan entre esas líneas comunes a los humanos que nos llevan, a la 'Tentación del Fracaso'. Afloran: miedos e inseguridades. Silencios, creencias, amores y desafectos. 'Permiso para sentir'. Del intenso trajinar por miles de folios brotan perlas, y sentencias: "Permiso Para Sentir".

"Había leído ya la ciudad y los perros y había hecho amistad con Mario Vargas Llosa, o sea que acudí a él en busca de algunos buenos consejos. Pero, más que consejos, lo que encontré en él, aparte de una actitud franca y generosa, fue una especie de modelo francamente acabad y perfecto y tan sólido, tan de una sola pieza, que inspiraba una cierta reverencia, un gran respeto, pero también un cierto temor." Pág. 36. 

La tentación del fracaso

"París 4 de Julio 1971 Mario Vargas Llosa a almorzar en casa, con Patricia y sus dos hijos. Uno de los tantos encuentros esporádicos, en los últimos años, desde que, digamos, subió al carro de la celebridad. Difícil comunicación, a pesar de la presencia de Alfredo Bryce. En MVLL hay una afababilidad, una cordialidad fría, que establece de inmediato (siempre ha sido así me doy cuenta cada vez más) una distancia entre él y sus interlocutores. Noté ésta vez, además, una tendencia a imponer su voz, a escuchar menos que antes y a interrumpir fácilmente el desarrollo de una conversación que podía ir lejos. Quizás esta especie de indiferencia o de olímpica capacidad de flotación-estar presente y al mismo tiempo no estarlo- sea un privilegio del talento. Todo esto naturalmente hace de él una persona impenetrable. Tengo la impresión de que cuando uno alcanza cierta fama vive más para los artículos, las relaciones mediatas de la nota, la correspondencia, el coloquio multitudinario de un congreso literario, etc., que para la relación directa de persona a persona."Pág.372." 

Jorge Enrique Adoum

Alfredo Bryce Echenique

Julio Ramón Ribeyro

Mario Vargas Llosa

"De cerca y de memoria"

"Añadí que Vargas Llosa venía rodando, desde hacía tiempo, por un despeñadero al final del cual solo podía esperarle el fracaso, pues no otra cosa es para un escritor, inicialmente autoproclamado revolucionario, terminar defendiendo las causas y los intereses más sórdidos de este lado del mundo." Pág. 121.

Neruda, Monterroso, Gustave Flaubert, Hemingway, Ciro Alegría, Rulfo, Santiago Gamboa, Borges, Cortazar, Vázquez Montalbán, Saramago, Manuel Vincent, Nicolás Guillen, Octavio Paz, García Márquez, y, otros muchísimos famosos y anónimos que han sido parte de la vida de los tres escritores, aquí presentes, constan en claroscuros, anécdotas y lecciones de literatura y otros saberes grabados a fuego. Están junto a mí y se los digo: Tres bitácoras que hacen un pedacito del Patrimonio Cultural de la Humanidad. ¿Y de ustedes que se han dicho tiempo y espacio de por medio? ¿Un cara a cara bien merece la pena? Y radicados en el insomnio abrimos

"De cerca y de Memoria"

"Nuestra amistad ha sobrevivido a la intermitencia de nuestros encuentros que han tenido lugar con ocasión de los congresos. Lo vi en 1997 (a Bryce Echenique) en una feria de Lima, donde el público, su público, formaba una cola impresionante en espera de un autógrafo." Pág. 568. "El propio Alfredo recuerda de la siguiente manera aquella noche en mi casa:"1980 [] "Jorge Enrique Adoum, nos invita al escritor paraguayo Rubén Barreiro Saguier y a mí a comer en su departamento. Asisto con la principesca, ya casada y divorciada y en un incesante ir y venir entre París y Milán que para mi resultaba enloquecedor. "[]me tuve que mandar como veinte y cinco whiskies. Perdí a mi compañera esa noche y todo.." "Julio Ramón escribió, con "Los Moribundos", el relato más conmovedor, por elocuente, de la estupidez que significó el recurrente conflicto armado entre Ecuador y Perú: dos heridos de guerra en un hospital, con la misma tez, la misma pobreza, la misma lengua, la misma herida, la misma ternura y nadie sabe a qué bando pertenece cada uno. Me dolió que no viera la paz, no poder ir abrazarlo, tras haber hablado tantas veces de ella, lejos de ella; murió en 1994." Pág. 573. 

"Permiso para sentir"

"¿Que qué me pasaba para andar tan particularmente cobarde en aquella ocasión? Pues que la esposa de mi difunto y adorado amigo Julio Ramón Ribeyro (el flaco, ese Agustín Lara de la Literatura Peruana, no logró esperarme con vida en su nueva vida limeña, al cabo de largas décadas europeas) me había prestado el departamento cerrado desde la muerte reciente de aquel fumador empedernido, para que viviera en él durante los meses que iba a pasar en el Perú.

" La tentación del fracaso" 

30 de mayo 1975 "Anoche cena en casa de Manuel Scorza, con motivo del paso por París de Juan Rulfo y Tito Monterroso. Aparte de los nombrados estuvieron Alfredo Bryce, Jorge Enrique Adoum." "Reunión amena, con mucho vino, salvo para Rulfo que desde hace años sólo bebe Coca-Cola. Rulfo respondió a la imagen que me había hecho de él a través de referencias de amigos: discreto, escurridizo, hermético. Cabeza pequeña, cutis seco, contextura frágil. Conversamos poco, en realidad, pues fue muy acaparado por algunos caballeros y especialmente por pegajosas damas." Pág. 451 

Se nos ha ido la noche. La cita virtual ha terminado. Las únicas realidades son: la ausencia definitiva de Julio Ramón Ribeyro desde 1994, y la tangible presencia de los tres libros: entrañables, enormes, que iluminaron nuestra falta de sueño en muchas lunas. Tres manuscritos contra los que la muerte tiene pérdida la batalla. Léalos.

Dr. Oswaldo Paz y Miño
Autorizado por el autor 

La Hora 2005 - Quito - Ecuador
Gentileza de "Desde la Acacia: la vitrina de los libros y autores"
http://lavitrinadeloslibrosyautores.blogspot.com/

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