Metempsicosis
Enrique Novick

Existe un Arbitro da vida y de muerte. Pero quien en lugar de Él quiere ser arbitro de vida y de muerte... 
Lao-Tse

Hacas mal en burlarte de ella - le increpó- Ayer mismo pude comprobar que se trata de una vidente extrañamente dotada...

El otro reprimió una sonrisa con esfuerzo, y le animó a continuar con un tono de voz entre conciliador y burlón:

-¡Cuéntame lo que te dijo!

-Me aseguró que en un lugar ubicado al borde de la ruta, treinta kilómetros al sud de Alejandría, si cavas un pozo de dos metros de profundidad, hallarás los restos de un esqueleto con un puñal clavado entre la segunda y tercera costilla. Incluso se refirió a ti... 

-¡Vaya fábula!- replicó el otro

-¡Dijo que tú le mataste! - alcanzó a balbucear desfalleciente. Hace ya quinientos años y en una anterior encarnación, por supuesto. Dos siglos después volviste a hacerlo. El era un noble consejero del rey y tú un bastardo sin mérito alguno. Ambicionabas su posición en la corte. Fraguaste una intriga palaciega y le hiciste asesinar por la espalda.

-¡Qué geniecito el mío! ¿No me dirás que mi víctima volvió a encarnar en está época? - mordaz agregó el otro

-¡Acertaste! Soy yo, pero esta vez, no te daré la oportunidad de reincidir - Sacó un revolver y vació sobre él todo su cargador.

Enrique Novick

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