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“La antorcha en el viento" |
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La antorcha se rebela: “era una llama al viento”, ya lo cantó Porfirio Barba Jacob en Honduras: “Era una llama al viento” y, el viento no la apaga, porque el viento es el pueblo, porque el pueblo la empuña.
Base de halcones grises, guarida de “los contra”, en
la mira del mundo, está la dictadura
Solo
la voz legítima con su eco en la ONU
Mas defienden las castas privilegios feudales bajo el imperialismo de las grandes fortunas Y
todo se controla: los votos, las curules,
Carta magna de feudos, Constitución se apoda, rubricada en los puntos de prebendas seguras, es carta encomendara. Y hay temor de que el pueblo rompa, por fin, los puntos de la clase corrupta.
En el país mas pobre del bostezo de América, hablar de la miseria, no es prédica del cura. Y hay un dios pordiosero de calles y tugurios con la lengua cortada y la garganta muda.
Por
fin, habló Zelaya, a la masa sumisa, Y aunque los Vargas Llosas “nazifiquen” sus plumas para
darle a la Corte, su razón traicionada,
¡A la carga, hondureños! Contra la oligarquía, contra el hampa de estado asaltador de urnas. Contra opípara panza de tragarse a la patria, contra el hambre del pueblo de tragar su basura.
Solo la voz legítima del quetzal cuando canta,
(y no la de la Corte semi-feudal con curias,)
Estalle
el verso libre del rayo que no cesa y con Roberto Sosa, poeta de “Los Pobres” y Pompeyo del Valle, el de la antorcha fúlgida. |
Ramiro Lagos
Madrid, España, sede de la Alianza Hispánica, 30 de julio del 2009
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