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El realismo y el romanticismo como movimientos literarios

por Marisa Guzmán Munita
journalistmgm@gmail.com  

 

Introducción

El  Romanticismo

Temas de la producción literaria romántica

Principales exponentes

El declive del romanticismo

El Realismo

Los temas del Realismo

Algunas representantes del Realismo en Europa y EE.UU

El Realismo en Latinoamérica

Conclusiones

Fuentes web consultadas

Introducción

Caracterizar movimientos literarios de tanta trascendencia en la historia de la literatura, como lo constituyeron el Romanticismo y el Realismo, conllevaron escrutar diversas fuentes para fundamentar la perspectiva que presentamos.

En el contexto de la preparación de futuros profesores de castellano, la investigación de sus principales representantes y el análisis del contexto socio-histórico en que se enmarca la producción literaria durante los siglos XVIII al XIX, otorga la invaluable posibilidad de dimensionar -desde una perspectiva analítico- comparativa- los aportes de tales corrientes, para razonar posteriormente con los estudiantes en el aula acerca de la relevancia de los discursos literarios en la configuración del imaginario histórico-cultural del período en que se insertan.

 En consecuencia, nos fijamos por objetivo:

·Explorar variadas fuentes que permitan situar la configuración histórica, política, social, cultural y estética, de las obras pertenecientes al movimiento literario del Romanticismo y Realismo.

Este objetivo conduce la articulación de la descripción de tales movimientos, lo que hacemos desde una perspectiva analítica y crítica 

El  Romanticismo

Las diversas fuentes consultadas, permiten establecer que el Romanticismo es un movimiento artístico, literario y cultural que tuvo su inicio en Inglaterra y Alemania a fines del siglo XVIII, y se extendió a otros países de Europa y a América, durante la primera mitad del siglo XIX. Marcó una ruptura con la ideología de la Ilustración y el Neoclasicismo.

Para dimensionar sus alcances, conviene referir el contexto histórico- político que gestó los profundos cambios políticos, económicos y sociales de la sociedad de la época, que son los que influyen en la conformación de este movimiento, a saber: 

Ámbito

Hitos

Consecuencias

Político

La Revolución Francesa (1789)

Marca el término de la Monarquía Absoluta y los inicios de las democracias liberales, propugnadas por la burguesía.

 

Económico

La Revolución Industrial

Se imponen doctrinas liberales que propugnan la libertad de trabajo, de capitales y de medios de producción. Se introduce la producción en serie. La invención del ferrocarril y del telégrafo revoluciona los medios de comunicación.

 

Social

La Iglesia pierde buena parte de su poder económico y social.

El 80% de la población es analfabeta.

Surgimiento de las clases sociales donde se mide al individuo por su capacidad económica. La burguesía se convierte en la clase social dominante.

Adquiere importancia la prensa escrita.

 

Aunque el impacto de estos hitos se verifica de manera más tardía en la sociedad española y americana, éstas terminan por sumarse a ellos, debido a que representan una alternativa en un período marcado por la decadencia, los enfrentamientos ideológicos entre conservadores y liberales y los conflictos sociales.

No obstante, estos cambios provocan un estado generalizado de ansiedad e incertidumbre,  que afecta el modo de pensar y de escribir, dando lugar a un amplio movimiento cultural, político y vital que se levanta contra el racionalismo francés del siglo anterior, que afecta la producción literaria tanto de Europa como de América.

Para referir cómo este nuevo modo de pensar afecta la producción literaria, presentamos sucintamente las características de este movimiento.

Características del Romanticismo

Ante las reglas rígidas del período anterior,  el escritor romántico reacciona expresando sus sentimientos y se rebela contra cualquier norma que impida expresarlos, provenga ésta de la patria, la sociedad o incluso de Dios. Se impone, así, la absoluta libertad en política, moral y arte. Aunque como consecuencia del enfrentamiento entre su espíritu idealista y la cruda realidad, se produce la desesperación y el desengaño, un elemento que resulta característico de este movimiento. La exploración de diversos referentes, permitieron establecer cinco atributos que caracterizan al escritor romántico:

Individualismo: El hombre romántico asume una concepción de mundo en que el “yo” es el centro del mundo. De esta manera, la finalidad fundamental del escritor romántico, será la de expresar sus propias emociones, sus sentimientos y acciones: por encima de cualquier otra realidad está el “yo”.

 

Rebeldía y libertad: El escritor romántico es un rebelde que proclama su derecho a expresarse, el derecho del individuo frente a la sociedad, de la mujer frente al hombre, del obrero frente al patrón.  Desafía a la sociedad y a Dios, por lo que rechaza las reglas, tanto sociales como artísticas. Siente admiración por rebeldes célebres, como Satán, Caín, don Juan, entre otros emblemáticos.

 

Nacionalismo: Frente al universalismo anterior, el nacionalismo político entra en boga. En literatura esto se expresa en el afán de cada país, región y localidad, por ensalzar sus propias costumbres y valores tradicionales. En consecuencia, lo popular y lo folclórico adquieren un gran prestigio.

 

Insatisfacción: El choque entre sus ideales y la realidad hacen que el romántico se encuentre insatisfecho con el mundo que lo rodea. Un hondo sentimiento de vacío y soledad llevan al individuo hacia la melancolía, el pesimismo, y la desesperación ante la imposibilidad de lograr la felicidad en una sociedad con la que está en desacuerdo. Muchas veces, los artistas románticos, llevados por estos sentimientos, acaban con su vida.

 

Evasión: Hastiado de  la realidad, el romántico se evade hacia el ensueño y  la fantasía. Así, los artistas románticos se sintieron fascinados por países exóticos y lejanos, y por tiempos pasados (sobre todo, por la Edad Media). También había una fascinación por lo nocturno, las ruinas, los sepulcros, lo paranormal, las tempestades, los castillos abandonados, lo terrorífico y la fantasía.

Temas de la producción literaria romántica

En el área específica de la producción literaria, los siguientes temas se constituyen en las principales fuentes de inspiración:

La historia: Nacional o regional. La Edad Media con sus castillos, catedrales y monasterios; el mundo árabe y su exotismo. Es el momento del apogeo de la novela histórica, los romances, las leyendas y el costumbrismo. Para los románticos no españoles, España era un lugar exótico. Un ejemplo es Washington Irving, quien pasó un tiempo en España y escribió Cuentos de la Alhambra (1832).

La naturaleza: Silvestre y hostil. A diferencia de la naturaleza domada y estilizada del Neoclasicismo, los románticos escribían sobre bosques, montañas y paisajes embravecidos. La naturaleza representaba un espacio para experiencias espirituales.

Los sentimientos: El individualismo y el egocentrismo románticos se traducen en una literatura plagada de emociones y sentimientos subjetivos, ante lo que El amor reviste dos formas:

-El amor sentimental: actitud de tristeza y melancolía ante la imposibilidad de alcanzar a la mujer amada. Este sentimiento predomina en autores del Romanticismo tardío, como Gustavo Adolfo Bécquer.

-El amor pasional: Al romper con las fronteras de las convenciones sociales para manifestarse (los padres, los códigos sociales y morales, Dios), suele acabar trágicamente. De no acabar  mal, da lugar al desengaño o a la desilusión.

La mujer: Puede aparecer como un ser dulce e inocente, que es víctima del amor o de la sociedad. Aunque a veces aparece como un ser perverso y cruel que lleva al poeta a la destrucción.

La vida y la muerte: la vida se presenta negativamente. No es un bien para los románticos. El alma romántica es un alma atormentada que busca un ideal inalcanzable. Por eso la muerte se ve como un descanso.

La religión: No hay un sentimiento religioso firme. El romántico se rebela contra Dios y reivindica la figura del diablo. Hay una crítica hacia las instituciones religiosas.

Los conflictos sociales: El artista se hace eco de los conflictos sociales y políticos de su época, de las desigualdades y frustraciones, de la conciencia nacionalista y regionalista, de las teorías del humanitarismo social, etc. Presenta personajes marginados pero libres: bandoleros, piratas, mendigos y víctimas en general de una sociedad clasista y opresora.

De esta manera, los autores destacan la importancia del sentimiento y la imaginación en la creación poética, rechazando las formas y los temas literarios convencionales. Así, predomina la imaginación sobre la razón, la emoción sobre la lógica y la intuición sobre la ciencia, lo que propicia el desarrollo de un vasto corpus literario de notable sensibilidad y pasión que antepone el contenido a la forma; estimula el desarrollo de tramas rápidas y complejas; se presta a la fusión de géneros; y propicia la libertad de estilo. En consecuencia, en la poesía se impuso la polimetría, y en la narrativa surge un interés especial por cultivar la novela histórica y el costumbrismo.

Estilo y lenguaje de las obras literarias

Respecto de la paulatina configuración de este estilo, cobra especial importancia el entorno en el que se expresan los sentimientos, que será descrito con gran detalle. La Naturaleza se convierte en confidente del héroe y refleja su estado de ánimo. A diferencia del Renacimiento, se trata de una naturaleza salvaje y turbulenta que coincide con un ánimo inquieto y pesimista. El mar bravío, las tormentas, los cementerios o la noche son algunos de sus rasgos.

La literatura romántica rompe los límites de la realidad: gusto por lo misterioso y lo sobrenatural, personajes de origen oscuro, situaciones límite, voces del más allá, alucinaciones, milagros, etc.

Los artistas románticos buscan despertar en el lector o espectador emociones y sentimientos fuertes, para ello utilizan recursos como las interrogaciones y exclamaciones, exageraciones, metáforas, antítesis violentas, un lenguaje enfático en el que predominan los adjetivos y expresiones típicas como ensueño, fantasía, maldición, fatalidad, lóbrego, entre otras.

 Por ser la oposición a la norma lo más característico del estilo romántico, se proclama la inspiración y el genio individual por encima de todo; se rechazan modelos, se mezclan géneros y subgéneros, tonos y estilos, prosa y verso, todo bajo un punto de vista subjetivo.

Principales exponentes

Algunos críticos consideran a Baladas líricas (1798), de Williams Wordsworth y Samuel Coleridge, la primera obra de este movimiento, pero otros mantienen que apareció una década antes con las obras de Robert Burns, William Blake y Mary Wollstonecraft. A continuación, exponemos algunos de sus más destacados representantes en el mundo:

En el Romanticismo inglés, destacan escritores como John Keats, Percy Byssche Shelley, Charles Lamb y Sir Walter Scott. En Alemania, la corriente se fraguó en las obras de Johann Wolfgang von Goethe, Clemens Brentano y los hermanos Grimm, y en la ideología de los filósofos, Johann Gottlieb Fitchte, Friedriche Schelling, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, fueron sus representantes.

En Francia, el Romanticismo penetró después de la Revolución (1789-1799), surgiendo en lo literario figuras como François-René de Chateaubriand, Alexandre Dumas, Théophile Gautier y Víctor Hugo. De hecho, el Prefacio a la obra Cromwell (1827), de este último autor, es considerado el manifiesto del movimiento.

En Estados Unidos, Edgar Allan Poe, James Fenimore Cooper y Washington Irving son algunos de los escritores románticos más destacados.

En España, el periodo romántico en fue tardío y fugaz. Llegó a su apogeo a mediados de los años 1830, y ya para el 1840, había entrado en el panorama cultural. Dentro de los principales exponentes, destacamos a José Zorrilla, Ángel de Saavedra, Enrique Gil y Carrasco y Antonio Trueba, entre otros.

El Romanticismo también llegó a Hispanoamérica. El indigenismo, la naturaleza y el pasado nacional de cada país son algunos de los temas que más abordaron los escritores latinoamericanos, de los que citamos a: Jorge Isaacs, Esteban Echeverría, José Mármol, Andrés Bello y Ricardo Palma.

Los románticos se empeñaron en rescatar las grandes obras del Siglo de Oro, como las de Cervantes, Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca. Los protagonistas de estas obras sirvieron como modelo del prototipo romántico: Don Juan, como el héroe rebelde y Don Quijote, como el idealista y soñador.

El declive del romanticismo

Hacia mediados del siglo XIX, el romanticismo comenzó a dejar paso a nuevos movimientos literarios: los parnasianos y el simbolismo en la poesía, y el realismo y el naturalismo en la prosa, aunque siguió cultivándose en Europa y América con gran éxito de lectores. Abordaremos en específico lo que constituyeron estos últimos.

El Realismo

Movimiento literario y pictórico que surgió a mediados del siglo XIX, marcando una ruptura con la fantasía y subjetividad que distinguían al Romanticismo.

La expresión libre de los sentimientos más íntimos, propios del escritor romántico, son sustituidos un movimiento que busca eliminar todo aspecto subjetivo,  así como los hechos fantásticos o sentimientos que se alejen de lo real.

Como consecuencia de los cambios políticos, económicos y sociales de occidente, que se resumen en a) La consolidación de la burguesía como clase dominante; b) La industrialización; c) El crecimiento urbano y la aparición del proletariado; d) La nuevas corrientes ideológicas que surgen en esta segunda mitad del siglo XIX, influyen notablemente en la producción artística.

El término Realismo comenzó a usarse en 1850 a partir de la exposición de cuadros de Gustave Courbet, en París. En las artes plásticas, Courbet es considerado el padre de dicho movimiento, que se caracteriza por la representación exacta de la realidad.  

Pocos años después, el Realismo se manifestó también en el campo literario. Así, el escritor se aboca al análisis minucioso de la realidad y ofrece un retrato riguroso de lo que observa, al momento se escribir. Surge un tipo de novela en la que se analizan en detalle las motivaciones de los personajes,  las costumbres y los problemas de la existencia humana, donde el novelista denuncia los defectos y males que afectan a la sociedad y ofrece al lector soluciones para detenerlos. Cada autor, según sus ideas, muestra lo que para él es un mal de la sociedad.

En 1856 apareció la revista Réalisme, y el año siguiente se editó un volumen de ensayos de Champfleury titulado Le Réalisme. Surge, entonces, la obra  Madame Bovary, de Gustave Flaubert, considerada por algunos críticos como la obra más emblemática de este movimiento.

Dentro de los aspectos ideológicos y culturales que enmarcan este movimiento, cabe señalar la influencia de corrientes de pensamiento como el krausismo, que como tal, propugnó una filosofía práctica y racionalista, que hacía hincapié en el carácter ético de la conducta individual, y creía que la perfección del hombre era la base para la evolución de la sociedad. Al mismo tiempo, adquiere fuerza el positivismo, como paradigma que sólo admite los conocimientos que se fundamentan en la experimentación; por ello se basa en la aportación de las ciencias físicas y naturales, lo que afecta la estética del Realismo. En este sentido, este movimiento se fascina por los avances de la ciencia, intentando hacer de la literatura un documento- testimonio sobre la sociedad de la época, a la manera de la recién nacida fotografía. Por ello describe todo lo cotidiano y típico y prefiere los personajes vulgares y corrientes, de los que toma nota a través de cuadernos de observación; lo que resulta tremendamente novedoso en comparación al Romanticismo. Esta estética propugna a su vez una ética, una moral fundamentada en la moderación y síntesis de cualquier contradicción, la objetividad y el materialismo.

Otro fenómeno destacable, sobre todo a partir de la década de 1880, fue el extraordinario desarrollo de la prensa, que difundió obras “por entregas” y artículos de los escritores más importantes de la época y sirvió de soporte a la difusión del Naturalismo, tendencia que surge del Realismo.

En el área de la producción literaria, se puede caracterizar el Realismo a partir de los siguientes rasgos:

Características del Realismo

 

Verosimilitud: Adquiere importancia que los personajes, el argumento y el lenguaje sean creíbles, como un espejo de la realidad. Los realistas hacen hincapié en la mímesis: la imitación de la vida que el escritor logra a través de la observación minuciosa de la sociedad, la gente, su habla y sus costumbres.

 

Descripción detallada: No se deja nada a la imaginación. Los escritores describen las fisonomías de los personajes, sus personalidades, debilidades, fortalezas,  vestimenta, viviendas, lenguaje, almas, entre otros rasgos. El narrador es objetivo y suele ser omnisciente, es decir, conoce a sus personajes a fondo.

 

Preferencia por un narrador omnisciente: Para describir a los personajes y sucesos con todo detalle, el narrador no puede sino estar enterado de todo, hasta de los pensamientos de los personajes.

 

Compromiso social: Algunos escritores incorporan al argumento ciertas posturas, sean políticas o religiosas. Por ende, prefirieron las novelas de tesis. Sin embargo, por tanto enfatizar estas posturas, en algunas de estas obras los personajes aparecen como estereotipos maniqueístas.

 

Estilo directo y natural: Los escritores realistas dejan atrás la grandilocuencia de los románticos. Buscan la naturalidad de la expresión y hasta emplean coloquialismos en el diálogo de los personajes. Para mostrar los sentimientos y pensamientos de los personajes, se utilizan el monólogo interior y el estilo indirecto libre, sencillo y sobrio. Con el lenguaje se pretende reproducir la forma de hablar de los personajes y su condición social, por lo que aparecen varios registros.

Como se ha expuesto, en concomitancia con este movimiento, surge el Naturalismo,  corriente literaria  lleva hasta las máximas consecuencias los postulados del Realismo, intentando retratar la realidad con un método científico, para lo que hizo de la observación y de la experimentación su método de trabajo. La conclusión a la que llegaron sus cultivadores es que el hombre es pura materia y que no tiene libertad de actuación, porque su existencia se halla determinada por la herencia genética y las circunstancias sociales. Todo lo anterior explica que las novelas naturalistas estuvieran protagonizadas por tarados, alcohólicos, psicópatas, seres que obedecían a impulsos primarios; esto es, personajes dominados por su origen biológico o por la sociedad opresiva en la que vivían.

Sus bases fueron establecidas por el autor francés Émile Zola, a partir de dos corrientes científicas y filosóficas de la época:

- El Materialismo: considera que todo tiene una explicación física y niega la existencia de un Ser Superior.

- El Determinismo: entiende que la razón de los problemas sociales están en el ambiente y la de los individuos en la herencia biológica.

Los temas del Realismo

 

El regionalismo: Se profundizó en la relación existente entre el ser humano y la naturaleza. El espacio geográfico se convirtió en el centro de la narración, y se presenta la realidad que se vive en tal espacio. Surgen, entonces, como personajes el huacho, el llanero, el montañés y el indígena. Además, se subrayaron los rasgos particulares de la cultura: folclor, mitos, leyendas, tradiciones, supersticiones y creencias.

 

El contexto social: Los autores intentaron exponer (realismo) y demostrar (naturalismo) los problemas en los que vive inmerso el hombre.

Principales géneros literarios del realismo y del naturalismo:

El Cuento: Los realistas y naturalistas consideraron que sus escritos debían reflejar la vida cotidiana. Además, denunciar los vicios de la sociedad.

La Novela: La novela realista se ocupó de la tensión dinámica entre el individuo y la sociedad. Las obras tratan temas de la vida cotidiana y se centran en conflictos morales que se caracterizan en la psicología del hombre contemporáneo.

Algunas representantes del Realismo en Europa y EE.UU

En España, son los escritores de la Generación de 1868 quienes aplican las doctrinas del Realismo a la literatura, principalmente al género novelístico. Surgen así nombres como José María de Pereda, Benito Pérez Galdós, Juan Valera, Emilia Pardo Bazán, Leopoldo Alas "Clarín" y Armando Palacio Valdés, entre otros. Dentro de los escritores más destacados está Fernán Caballero, seudónimo de Cecilia Bölh de Faber, autora de La Gaviota (1849), obra que se toma como hito del distanciamiento del Romanticismo y Realismo en este país.

Además de la marcada influencia de Honoré de Balzac y Émile Zola en las obras de la Generación de 68’, los escritores españoles realistas también incorporaron las técnicas narrativas ya practicadas por los costumbristas quienes habían imitado el estilo descriptivo de Cervantes y el género picaresco. A principios de esta corriente, los realistas se centraban en el cultivo de la novela de tesis, género que tiene como fin defender determinadas posturas ideológicas, pero a partir de 1880 los escritores gravitaron más hacia una estética derivada del Naturalismo francés de Zola.

En la aparición del Realismo influyeron la novela histórica y, sobre todo, los artículos de costumbres, junto con las obras y las reflexiones estéticas de novelistas extranjeros como Balzac, Flaubert, Dickens y Tolstoi. Dentro de los exponentes del Realismo, destacan dos corrientes: la Tradicionalista, que procuraba enmascarar e idealizar los aspectos más desagradables de la sociedad, y la Progresista, que recurrían a la denuncia y a las críticas sociales.

En Francia, el Realismo se inició con autores como Balzac, quien elaboró una obra monumental, la Comedia humana; cuyo objetivo fue describir de modo casi exhaustivo a la sociedad francesa de su tiempo. Conocida es la influencia de Stendhal,  y sus novelas Rojo y negro (Le Rouge et le Noir, 1830) y La cartuja de Parma (La Chartreuse de Parme, 1839), así como Flaubert y su obra Madame Bovary, aunque para algunos teóricos, Flaubert se sitúa entre la generación romántica y la generación realista, situándose Zola y Maupassant  en la generación Naturalista.

En Rusia, Fedor Dostoyevski explora la psicología humana en el complicado contexto político, social y espiritual de la sociedad rusa del siglo XIX. Esencialmente es un escritor de mitos (y a este respecto comparado a veces con Herman Melville), Dostoyevski creó una obra con una inmensa vitalidad, caracterizada por los siguientes rasgos: escenas febriles y dramáticas donde los personajes se mueven en atmósferas escandalosas y explosivas, ocupados en apasionados diálogos socráticos, la búsqueda de Dios, el mal y el sufrimiento de los inocentes.  (Crimen y Castigo, 1866; El idiota, 1868, entre sus extensa producción literaria); Liev Tolstói (Ana Karenina, 1875) y Antón Chéjov, escritor y dramaturgo, conocido como el maestro del relato corto (Ivanov, 1887; El oso, 1888).

En EE.UU, Mark Twain, Walt Whitman y William Dean Howells, fueron los pioneros del Realismo. Uno de los más grandes autores, el estadounidense Henry James, se preocupó tanto por las motivaciones de los personajes y sus comportamientos, que le condujeron al desarrollo de un subgénero: la novela psicológica. En general, el trabajo de estos escritores ilustra la esencia del Realismo, según la cual los escritores no deben seleccionar hechos de acuerdo con una idea estética o ética preconcebida, sino que sus ideas deben estar basadas en observaciones imparciales y objetivas.

En Noruega, la obra dramática de Henrik Johan Ibsen, desarrolla una obra en que personajes y trama son verosímiles y perfectamente creíbles, por lo que al espectador le es fácil identificarse con ellos.

No obstante, preocupados por la representación real de la vida, sin ocuparse por la forma, los Realistas intentaron restar importancia a la argumentación en favor de la representación de los caracteres referidos a la clase media, sus preocupaciones y asuntos más apremiantes.

El Realismo en Latinoamérica

En Latinoamérica, la literatura Realista se ve fuertemente influida  por  la literatura francesa, inglesa, alemana y española, lo que afecta la prosa, que adquiere un papel prioritario como género literario, e influye notablemente en el desarrollo de la novela. A continuación, recogemos sus principales exponentes, por países:

En Argentina coexiste un importante grupo de escritores entre los que sobresale Lucio Vicente Mansilla; que en una de sus obras impone una visión realista de los indios, que no había sido frecuente en la literatura anterior.

En Bolivia, Nataniel Aguirre, con su obra Juan de la Rosa, en la que un niño cuenta la lucha por la independencia de Cochabamba.

En Colombia, Tomás Carrasquilla tiene una gran cantidad de novelas sobre la defensa de la tradición y el campo frente al liberalismo de las ciudades. Entre ellas, Frutos de mi tierra y La Marquesa de Yolombó.

En Chile, Alberto Blest Gana, es un buen escritor realista con una primera etapa romántica. Su obra Martín Rivas, tiene intención social de denuncia, y en Durante la Reconquista, trata temas históricos.

En Ecuador, Luis A. Martínez, propone mejorar la cultura y la educación para remediar algunos males de su país. Su obra: A la costa.

En México, José López Portillo tiene una gran influencia de los escritores realistas españoles. En el prólogo de su obra La parcela expresa su voluntad de permanecer fiel a las normas de la «rica habla castellana»,

En Uruguay, Eduardo Acevedo Díaz, cultiva un realismo de planteamientos sociales en la obra Soledad, con un argumento basado en una simbólica historia de amor entre un uruguayo y su tierra, la pampa.

En Perú, Clorinda Matto de Turner, denuncia la situación social del indio mezclando romanticismo y realismo en Aves sin nido. La solución que propone es la aplicación del auténtico cristianismo.

Al concluir la recogida de información, que permite caracterizar a ambos movimientos, creemos oportuno aportar el siguiente cuadro comparativo:

 

 

 Romanticismo

 Realismo

 Se desarrolla

 En las últimas décadas del siglo XVIII. Surge como producto de las corrientes de pensamiento que en  Europa propugnaban principios contrarios a los de la Ilustración. El Romanticismo se desarrolló en la primera mitad del siglo XIX como culminación a la oposición de dichas tendencias. La obra Baladas líricas (1798) de Williams Wordsworth y Samuel Coleridge, marcan su inicio, así como el manifiesto de este movimiento lo constituye el Prefacio a la obra Cromwell (1827), de Víctor Hugo.

Se desarrolló en España desde la segunda mitad del siglo XIX. La primera novela que presenta características realistas, aunque con rasgos románticos, fue La gaviota de Fernán Caballero.

 Temática    y actitudes

 Pretendió representar una nueva actitud vital basada en el INDIVIDUALISMO Y LA LIBERTAD (tanto política, como moral y artística)
Reivindicó al ser humano como individuo concreto, proclamó la exaltación del yo y la SUBJETIVIDAD.

 Pretendió representar la libertad de acuerdo con los intereses de la sociedad burguesa contemporánea.
Pretendió reflejar la realidad con imparcialidad, basándose en la OBJETIVIDAD.

 

 Los románticos se rebelaron contra la sociedad del momento y dicho rechazo los condujo a la EVASIÓN DE LA REALIDAD : en el tiempo, hacia el pasado medieval; en el espacio, hacia lugares exóticos propios de las culturas americanas y orientales.

 Los autores realistas reflejan la realidad circundante y presentan la vida cotidiana en el campo y la ciudad. Analizan los ambientes y grupos sociales, y su influjo en el carácter de los personajes.

 

 Mundos fantásticos, misteriosos y de ultratumba aparecen siempre recreados en las obras románticas.

 El reflejo de la sociedad de finales del XIX y la presentación de la vida cotidiana es la temática central de la novela realista.

 Personajes:

Seres fantásticos y misteriosos, fantasmas y espíritus en pena, personajes marginales como piratas, condenados a muerte o mendigos son habituales en el Romanticismo.

 Grupos sociales de dicha época con especial atención a la burguesía. Los escritores se interesan por mostrar el mundo íntimo y la psicología de los individuos.

 Géneros:

La poesía será el género que mejor se adapte a los ideales románticos.
Las primeras manifestaciones de la poesía romántica son de CARÁCTER NARRATIVO. Recogen leyendas, sucesos históricos e historias imaginadas. El DRAMA ROMÁNTICO es también muy importante. Éste pretendió conmover al público con historias melodramáticas protagonizadas  por personajes sobre los que se cierne un misterio.

La NOVELA fue el género literario más cultivado por los autores realistas. Les permitía contar con exactitud partes completas de la vida de sus personajes, así como recrear los espacios por los que estos se desenvolvían.

 Etapas y autores

 AUTORES DE IDEOLOGÍA LIBERAL:
José de Espronceda, el duque de Rivas y Mariano José de Larra.
AUTORES DE IDEOLOGÍA TRADICIONAL: José Zorrilla.
POSROMANTICISMO ESPAÑOL: Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro. 

REALISMO RURAL: José Mª de Pereda y Juan Valera.
REALISMO URBANO: Benito Pérez Galdós.
NOVELA NATURALISTA:
 Leopoldo Alas "Clarín", Emilia Pardo Bazán y Vicente Blasco Ibáñez.

Figura tomada de: sites.google.com (Adaptada por la autora).

Conclusiones

Expuestos los referentes seleccionados, damos respuesta al objetivo que conduce esta indagación, por cuanto fue posible situar la configuración histórica, política, social, cultural y estética, que permite comprender los movimientos literarios abordados: el Romanticismo y el Realismo.

Esta información resulta de enorme valor para un futuro profesor de castellano, puesto que permite comprender ciertas marcas que revelan el contexto en que las obras fueron producidas. Es importante que el propio profesor pueda descifrar tales marcas, a objeto de  conducir en los estudiantes una lectura más profunda.

En este sentido, recoger información del autor y su contexto, favorece la comprensión crítica de una obra, rebasando la mera la descripción anecdótica de los hechos y circunstancias que rodean a los personajes, permitiendo que docente y discentes, adviertan el componente rupturista de los movimientos literarios y de cómo se han planteado respecto a los sistemas dominantes en los que se han situado. 

Fuentes web consultadas

AMBROCIO BARRUETO, FAUSTO & DE LA CRUZ MENDOZA, JORGE. (2008). El Realismo literario. Siglo XIX. Perú: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  Disponible en: http://lenguajeltc.files.wordpress.com

HARLAN, CRISTAL. (2010).  Romanticismo en la literatura. Consultado en agosto 16 de 2013. Disponible en: http://literatura.about.com

LLANAS RODRÍGUEZ, LUIS. (2011). Movimientos literarios: el Romanticismo. Monografía digital. Disponible en: http://www.monografias.com

SITIO WEB: Lengua y Literatura. Artículo Literatura española: El Romanticismo. Consultado en agosto 17 de 2013. Disponible en: https://sites.google.com

ENCICLOPEDIA CUBANA EN RED. Realismo literario. Consultado en agosto 17 de 2013. Disponible en: http://www.ecured.cu

 

por Marisa Guzmán Munita - journalistmgm@gmail.com

Periodista, Profesora EGB, Mg. en Lingüística
Dra. Cs. Pedagógicas Universidad Varona, La Habana
Coordinadora de Prácticas Profesionales Escuela de Castellano, UCSH
Académica UNAB y USACH

 

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