Y está la tarde sola 
Osvaldo Guevara

               I

Y está la tarde sola.
Y su avenida.
Un grillo tiene sed.
Las piedras cantan.
Y yo pienso tu voz, ternura ausente.
Tibios nervios del aire.
Son del agua golpeándose la boca.
Silencio azul colgándose del cielo.
Pura violencia de agridulce aroma.
Y tu vestido, barco
fantasmal y entre adioses.

El río asoma vacilantes árboles.
Peces
buscándose
prenden fuego al crepúsculo.
Mi amor arde también,
llama espinándose.

Cantar.
La piel husmeando nubes.
Encordada la sangre.

Garganta en verde claro.

Osvaldo Guevara
La garganta en verde claro

Ediciones "La calle" - Río Cuarto - 1964

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