Entre que sales y soles,

Sabines y la Biblia: un análisis intertextual

Between going out and going sun, Sabines and the Bible: an intertextual study

Ensayo de David Anuar González Vázquez

Universidad Autónoma de Yucatán / Escuela Normal Superior de Yucatán, México

david.anuar.gonzalez@gmail.com

Resumen

El presente trabajo es una mirada a la poesía de Jaime Sabines desde la intertextualidad, cuyo objetivo es explicitar las relaciones existentes entre el discurso poético del autor chiapaneco y el discurso judeocristiano representado en la Biblia. Esta aproximación crítica se efectúa a partir de un análisis que se enfoca en el estudio de los intertextos bíblicos y los paratextos autoriales, en tres niveles textuales distintos: los títulos, los epígrafes, y las citas.

Palabras clave: Intertextualidad, Jaime Sabines, Biblia, paratextos, epígrafes, títulos.

Between going out and going sun, Sabines and the Bible: an intertextual study

Abstract

The present work is a view to the poetry of Jaime Sabines, parting from Intertextuality, which objective is to make visible the existing relations between the poetic discourse of this author and the Judeo-Christian discourse represented in the Bible. This critical approach is effectuated from an analysis that is focused in the study of the biblical intertexts and the authorial paratexts, in three different textual levels: the titles, the epigraphs, and the quotations.

Keywords: Intertextuality, Jaime Sabines, Bible, Paratexts, Epigraphs, Titles.
 


¡Aleluya!

¿Qué pasa?

Hay una escala de oro invisible

en la que manos invisibles ascienden.

Llevo una flor de estaño en el ojal de la camisa.
Estoy alegre.
Me corto un brazo y lo dejo señalando el camino.

 

Fragmento de “Aleluya”, Tarumba, Jaime Sabines


1: Alfa (A)

A partir de la década de los noventa, la crítica en torno a la obra poética de Jaime Sabines ha ido en aumento; como ejemplo, tenemos los siguientes trabajos, tanto académicos como de divulgación[1]: Margarita Córdova Muñoz con la tesis de licenciatura Hombre del Horal de Jaime Sabines de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) (1989); Guadalupe Flores Liera con la tesis de licenciatura Lo sagrado en la poesía de Jaime Sabines de la Universidad Autónoma de México (UNAM) (1996); Jorge Fernández Granados con el artículo “Jaime Sabines o la testimonialidad” en Espéculo. Revista de estudios literarios de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) (2001); Mónica Plasencia Saavedra[2] con el artículo “Jaime Sabines y la Biblia” en Literatura Mexicana (UNAM) (2005); César Bonilla Bonilla con la tesis de licenciatura El tiempo en la poesía de Jaime Sabines de la Universidad del Valle de México (UVM) (2006); Humberto Payán Fierro con el artículo “Las manifestaciones del amor en la poesía de Sabines” en la revista Synthesis de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) (2008); Silvestre Manuel Hernández con el artículo “Jaime Sabines: lo poético de las cosas” en Casa del tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) (2009-2010); así como el texto compilado por Mónica Mansour titulado Uno es el poeta. Jaime Sabines y sus críticos (SEP) (1988).

Ahora bien, dentro del panorama crítico repasado, son de mi interés los textos de Guadalupe Flores Liera (1996), Mónica Plasencia Saavedra (2005), y el de César Bonilla Bonilla (2006). Digo que son relevantes pues abordan la línea temático-crítica de la relación de los textos sabineanos con los textos bíblicos. Esto no significa que los otros autores enunciados no lo hagan, ya que también hay mención de esta relación intertextual en sus textos, pero de forma secundaria. El primer texto (1996), es una tesis que pone de relieve múltiples nexos entre la poesía de Sabines y los distintos libros de la Biblia, sobre todo con el Antiguo Testamento. En general, es un texto dedicado exclusivamente a estudiar los aspectos intertextuales religiosos en la obra de Sabines. El segundo texto (2005), es un artículo que se dedica a poner de relieve, única y exclusivamente, las relaciones entre algunos poemas de Sabines, y pasajes bíblicos; así pues, seguimos hablando de relaciones intertextuales. Empero, es importante señalar que ninguna de las dos autoras hace un uso explícito de la terminología de la Intertextualidad al momento de hacer sus análisis, ni existe en su bibliografía indicios de ella. Finalmente, el tercer texto (2006), es una tesis que propone una lectura de la obra de Sabines desde el problema del tiempo, y cómo este elemento da coherencia a toda la obra del poeta. En el capítulo m, “Adán y Eva entre el tiempo mítico y el tiempo cotidiano”, se pone en relación Adán y Eva (1952) de Sabines, con el texto bíblico del Génesis. Sin embargo, hay que apuntar que ninguno de los tres textos críticos usa la Intertextualidad literaria[3], a pesar de poner en relación la poesía de Sabines con la Biblia.

Después de haber hecho este pequeño repaso bibliográfico sobre la crítica en torno a la poesía del autor chiapaneco, mi propuesta es hacer un análisis intertextual entre la obra de Sabines y la Biblia, enfocándome en el estudio de los intertextos[4] y paratextos[5] autoriales[6], en tres niveles distintos: los títulos, los epígrafes, y las citas.

2: Títlos

En este apartado se abordan las relaciones de dos títulos de la obra de Sabines respecto a la Biblia. El primero es el nombre de un poemario, Adán y Eva (1952); el segundo, de un poema titulado: “Preocupación de Job”[7]. Ambos, pues, son elementos paratextuales de cuño autorial. Pero antes de comenzar el análisis, considero importante mencionar que “el título de un libro es la puerta de entrada al mismo y origina un «horizonte de expectativas» determinado” (Martínez Fernández, 2001: 136); dicho horizonte de expectativas estará siempre determinado por el lector -o el analista- es decir, por su bagaje cultural. Empero, el estudio de los horizontes de expectativas se coloca en el nivel pragmático, pues Sabia nos dice que “las relaciones entre el título y el texto son complejas. [...] Su estudio puede emprenderse siguiendo tres enfoques diferentes y complementarios: el sintáctico, el semántico y el pragmático” (2005). Con vista a nuestros fines, se efectuará un análisis a nivel sintáctico y semántico, poniendo ambos análisis en relación intertextual con la Biblia.

El primer título, Adán y Eva, se establece como un sintagma nominal coordinado, es decir, hay dos nombres propios coordinados por una conjunción y, dicho sintagma tiene dos palabras llenas[8], Adán y Eva. Estas dos palabras -pasando al nivel semántico- nos remiten a nombres cargados de significación por su contenido cultural, ya que su “significado base” tiene raíz en la tradición judeocristiana encarnada en la Biblia, específicamente en el libro de “Génesis”, el mito de la creación del ser humano, de Adán y Eva.

En el nivel sintáctico, podemos decir que hay una afinidad entre el título y la Biblia, pues se reproduce el orden de las lexías, dicho de manera simple, Adán va primero, Eva, después. A continuación mostraré algunos pasajes bíblicos donde se reproduce el orden sintáctico del título, con algunas variantes, pero manteniendo siempre el nombre masculino primero y, después, el femenino: “Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban” (Génesis 2:25); “Y llamó Adán el nombre de su mujer. Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes” (Génesis 3:20); y finalmente, “Conoció Adán a su mujer Eva...” (Génesis 4:1, todos los subrayados son míos). Dicho fenómeno textual, es decir, el posicionamiento del nombre masculino en primer lugar, y el femenino en segundo, puede tener aún más vinculación con la Biblia si pensamos en otros pasajes como: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos...” (1a Carta de Pedro 3:1). De lo anterior, podemos inferir que la construcción sintáctica -o de la forma- conlleva de fondo una construcción ideológica específica: el pensamiento judeocristiano[9], y más concretamente, los fundamentos del patriarcado. Resulta interesante ver cómo una simple -o aparentemente simple- construcción sintáctica puede significar tanto al actualizarse con el fenómeno de la Intertextualidad literaria[10].

Otro aspecto importante del título Adán y Eva, es que se posiciona como un título temático, es decir “aquellos títulos que anuncian de alguna manera el contenido temático de la obra” (Sabia, 2005). La cualidad de ser un título temático, a mi juicio, se relaciona con las connotaciones culturales de los nombres, es decir, por ser palabras llenas.

En cuanto al segundo título, “Preocupación de Job”, éste nos remite inmediatamente al libro bíblico de Job, así pues, este libro del Antiguo Testamento funciona como intertexto y, más específicamente, como pretexto (en el sentido de texto anterior), pues sin el conocimiento previo de la historia de Job, el texto poético de Sabines pierde significación. Ahora bien, a nivel sintáctico, el título se puede descomponer en tres partes: sustantivo común, preposición, y sustantivo propio. Es interesante notar que antes del nombre propio (Job), se enuncia al sustantivo común (preocupación); por lo cual, teniendo en cuenta el orden de los factores, recae sobre la lexía “preocupación” una mayor importancia. En la historia bíblica de Job, este personaje es objeto de distintas desgracias, pierde todo su sustento económico, muere su descendencia, enferma gravemente, sus amigos lo traicionan... En fin, no sería raro que Job estuviese preocupado, empero, en el texto de Sabines se da a entender que la preocupación de Job es posterior a todo lo que ya ha sufrido, pues dice: “De pronto, me siento perseguido por la buena suerte. Todo me sale bien. [...] ¿Es una más de tus pruebas, Dios mío?” (Sabines, 1997: 419). En esta ocasión, fue necesario acudir a una información intratextual[11] para poder captar la relación intertextual, elemento que no fue necesario en el título anterior. Para concluir, la actitud del Job sabineano, preocupado por la bondad de Dios, por su “buena suerte”, nos remite a otro versículo bíblico: “¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?...” (Job 2:10).

3: Parathéto

A continuación, veremos los epígrafes[12] en la obra de Sabines, ya que éstos son paratextos que condicionan la lectura del texto entero; en nuestro caso, los paratextos se encuentran al inicio de dos poemarios: Horal (1952) y Tarumba (1956). Se vuelve aún más importante el estudio de dichos epígrafes cuando se sabe que en la totalidad de la obra poética de Sabines sólo hay 4 epígrafes, tres de ellos son los que nos competen -aunque sólo nos ceñiremos al estudio del primero-, pues hacen alusión directa y explícitamente a la Biblia, con citas como: “Y será como el que tiene hambre y sueña/ y parece que come, mas cuando despierta,/ su alma está vacía” (Isaías 29:8); “Sálvanos, oh Dios, salud nuestra: Júntanos y líbranos de las gentes" (1er libro de Crónicas 16:35); y finalmente “[...] porque ha salido el rey de Israel a buscar una pulga, así como quien persigue una perdiz por los montes (Samuel 26:20).

El epígrafe de Isaías 29:8 se sitúa dentro de Horal y, efectuando un breve análisis semántico, se obtiene que hay tres semas detrás de varias lexías del versículo: necesidad/carencia/ausencia, pues “hambre”, “sueño”, “parece”, “despertar” y “vacía”, nos remiten a la necesidad (hambre-sueño) y a la ausencia/carencia (parece-despertar-sueño-vacía). Es significativo notar cómo Isaías 29:8 nos puede llevar hacia filosofías existencialistas-nihilistas, ya que el vacío[13] nos conecta con la nada: “del nihilismo se deriva la necesidad de fundamentación, pues el nihilismo es la consecuencia de la búsqueda de fundamentos últimos y de la no consecución de los mismos” (Cabot, 1999:136).

En relación con los dos primeros poemas de Horal, “El día” y “Horal”, el epígrafe es revelador, pues funciona como una especie de síntesis de ambos poemas, dos de los más representativos, junto con “Los Amorosos”, “Yo no lo sé de cierto” y “Uno es el hombre”. En “El día” (primer poema), el yo lírico canta la ausencia/carencia de mujer, de donde uno puede inferir la fractura en la comunicación humana (hombres solos entre los hombres aún más solos):

Amaneció sin ella.
Apenas si se mueve.
Recuerda.
(Mis ojos, más delgados,
la sueñan.)
¡Qué fácil es la ausencia!
(Sabines, 1997: 9).

Es posible hacer una lista de coincidencias, equivalencias o intersecciones semánticas entre ambos pasajes (“El día” - Isaías 29:8[14]): amaneció - despierta-, recuerda - y parece que come', mis ojos, más delgados - hambre-, la sueñan - sueña-, ausencia - su alma está vacía. Es clara, pues, la presencia del epígrafe al interior de la obra, es decir, en el nivel intratextual.

En cuanto al segundo poema, “Horal”, este es una especie de fundamentación del mundo, y un concientizarse del vacío existencial sobre el cual pende el hombre: la nada. No es mi objetivo profundizar en el texto, pero me enfocaré en los dos últimos versos: “Parece que sales y soles / nosotros y nada”. En estos dos versos, propongo ver una reelaboración del final del versículo de Isaías 29:8 “y parece que come, mas cuando despierta,/ su alma está vacía”. El poema es un intento -según mi interpretación- de fundamentar el mundo, y prolongar dicha fundamentación al hombre, pero que al final sólo se queda desencantado como el hombre que se levanta por la mañana para ver la cama vacía, y su alma hueca. Dicha fundamentación se puede ver en los versos de la parte media del poema: “El aire descansa en la hojas / el agua en los ojos / nosotros en nada” (Sabines, 1997:10). La reelaboración es casi total, sin embargo el significado permanece: parece que sales - parece que come-, sales y soles (posible sinécdoque de despertar, amanecer, alborada) -mas cuando despierta; nosotros - su alma-, y nada... - está vacía-, para al final, representar lo mismo, la imposibilidad de fundamentar al ser y el mundo: la vacuidad. También es posible ver una relación estructural entre ambos textos, pues la cita bíblica está acomodada de tal forma que hace una estructura de tres partes:

1. Y será como el que tiene hambre y sueña
2. y parece que come, mas cuando despierta,
3. su alma está vacía...
[15]
(Sabines, 1997:8).

También se aprecia una reelaboración[16] del epígrafe, pues éste no es textual, ya que se le agregan los tres puntos finales, es decir, existe una ampliación lingüística. La reelaboración acrecienta la relación estructural entre el poema de “Horal” y la cita de Isaías 29:8. A continuación reproduzco el poema de Sabines, en el cual se verán tres estructuras estróficas, con una métrica más o menos estable, y con un final que puede decirse de “verso vacío”, ya que propongo ver en la última estrofa un tercer verso (eso es lo que no dicen los tres puntos, o más bien, es lo que insinúan los tres puntos, un tercer verso hexasNabo) que simboliza el vacío, la nada:

1.    (8)[17] El mar se mide por olas,
2.    (6) el cielo por alas,
3.    (6) nosotros por lágrimas.
4.    (9) El aire descansa en las hojas,
5.    (6) el agua en los ojos,
6.    (6) nosotros en nada.
7.    (9) Parece que sales y soles,
8.    (6) nosotros y nada...
9.    (6)........................
[18]
(Sabines, 1997: 10).

Sin lugar a dudas, ha sido ilustrativo relacionar el paratexto con el intratexto, pues existe un enriquecimiento de interpretación; claro ejemplo, son las relaciones entre el epígrafe de Isaías 29:8 y los dos poemas de Horal que se analizaron tanto a nivel sintáctico como semántico. Llamo la atención sobre la cuestión de analizar la relación del epígrafe (intertexto en forma de cita con una ligera reelaboración lingüística) con todos los demás poemas de Horal; empero, semejante investigación, por lo amplio de la misma, tendrá que esperar...

4: Péplo

En esta sección se analiza un texto poético de Sabines, el fragmento número 3 de “Poemas de unas horas místicas”[19], incluido dentro de los Poemas sueltos (1951-1961). El propósito de esta parte del trabajo es desvelar[20] los distintos intertextos bíblicos que confluyen en este poema, dichos intertextos tiene la cualidad de no estar marcados, es decir, no tienen ningún distintivo tipográfico que señale su pertenencia a otro discurso. Además de ser intertextos no marcados, también son reelaboraciones, pues no se citan literalmente pasajes de la Biblia, sino que son segmentos lingüísticos que guardan semejanza tanto semántica como sintácticamente.

Parar facilitar el trabajo analítico, se dividirá el poema en 4 partes. Cada parte remite a intertextos distintos, pero con semejante contenido temático. Así pues, la división es la siguiente: a) Salmo 9 (1-2)[21]; b) Salmo 1 (3-8); c) De Job (9-10); y d) Tierra de almas (13). A continuación se reproduce el poema a ser analizado con los versos numerados:

 1. Bajo tus alas, en la dura sombra
 2. que te baja a mis manos,
 3. enclenque estoy, torcido, como un árbol torcido.
 4. He visto, he estado con gentes a quienes quiero,
 5. me la he pasado hablando, haciendo,
 6. aquí y allá, tratando de corregirme,
 7. de crecer en medio de las cosas perfecto.
 8. Pero no sé, no puedo, necesito.
 9. A picotazos me tratas
10. y estoy cansado, malherido.
11. Tercamente, igual que un mono, estoy limpiándome,
12. quitándome las manchas con todo y piel,
13. caído en tu tierra de almas.
(Sabines, 1997: 226).

a) Salmo 91

“Bajo tus alas, en la dura sombra / que te baja a mis manos,” (Sabines, 1997:226); versos que manifiestan un nexo intertextual con el Salmo 91, específicamente con tres versículos: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente” (91:1); “Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré” (91:2); y “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad” (91:4). Podemos ver que hay elementos que son tomados del salmo y reelaborados en el poema de Sabines, e incluso podría decirse que hay una síntesis y mezcla de los versículos en los versos del poema.

“Bajo tus alas”, nos remite tanto al versículo 91:1 como al 91:4, ya que hay una similitud con la construcción de “bajo la sombra del Omnipotente”, sobre todo en la lexía bajo; en cambio, la similitud léxica con el 91:4 -“debajo de sus alas estarás seguro”- recae sobre la lexía “alas”, y también, en segundo plano, con la lexía “debajo”. Así pues, es posible ver cómo en un sintagma del verso 1 ocurre una reelaboración de dos versículos bíblicos, operando dos formas de reelaboración: sustitución (tus - sus), y omisión (al omitir gran parte de los versículos).

“En la dura sombra”, podemos ver, nuevamente, una síntesis de dos versículos, el 91:1 y el 91:2. La lexía “sombra” aparece en el versículo 1, y ésta es actualizada con el epíteto “dura”, lo cual nos podría remitir tanto a cualidades físicas (y como resultado una paradoja) como morales. Ahora bien, el versículo 2, dice: “Esperanza mía, y castillo mío”; tanto de esperanza como de castillo pueden surgir los semas [seguridad], [fuerza], semas que también pueden surgir del núcleo semántico de dura; por ello, el adjetivo “dura” es un sinécdoque de “Esperanza mía, y castillo mío”. No obstante, el sinécdoque es insertado en un nuevo contexto, por ende, es descontextualizado y recontextualizado, de ahí que en el poema de Sabines “dura sombra” tenga una connotación negativa, cuando en el salmo tiene una connotación positiva[22]. Como puede verse, en ambos sintagmas -“bajo tus alas” y “en la dura sombra”- ocurre la síntesis y mezcla de versículos bíblicos y, por consiguiente, una transformación de sentido.

b) Salmo 1

Los siguientes cinco versos del poema (versos 3-8), nos remiten al Salmo 1. Acontinuación, se reproducen ambos textos:

3-enclenque estoy, torcido, como un árbol torcido.
4-He visto, he estado con gentes a quienes quiero,
5-me la he pasado hablando, haciendo,
6-aquí y allá, tratando de corregirme,
7-de crecer en medio de las cosas perfecto.
8-Pero no sé, no puedo, necesito.
(Sabines, 1997:226).

1:1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 1:2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. 1:3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará (Salmo 1:1-3).

La primera relación intertextual que se establece es la metáfora del ser humano como árbol: “enclenque estoy, torcido, como un árbol torcido” y “será como árbol plantado junto a corrientes de aguas”. Después tenemos la relación con las gentes: “He visto, he estado con gentes a quienes quiero, / me la he pasado hablando, haciendo”, que tiene su par en el versículo 1: “consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado”, pues es la relación del “varón” con sus coetáneos, lo mismo que en la voz lírica del poema de Sabines. La tercera relacióngira en torno a la ley judeocristiana, el cumplimiento de ésta en perfección, y la imposibilidad ante tal situación, que se ve reflejado en los siguientes versos de Sabines: “tratando de corregirme, / de crecer en medio de las cosas perfecto. / Pero no sé, no puedo, necesito”; y en el versículo 2, “sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche”. Así pues, la única lexía que verdaderamente existe entre ambos textos es “árbol”, empero, a un nivel semántico se encuentran equivalencias, como ya se ha mostrado. De todo lo anterior, se puede concluir que el texto de Sabines mantiene una relación de réplica o disentimiento con el intertexto bíblico.

c) De Job

“Apicotazos me tratas / y estoy cansado, malherido” (Sabines, 1997:226). Me es necesario confesar que el establecimiento de la relación intertextual de estos versos con el libro de Job no fue mía, sino de Mónica Plasencia Saavedra, quien dice: “quizás sean los poemas titulados “Poemas de unas horas místicas”, de Poemas sueltos, donde mejor aparezca expuesto ese paralelismo que el mismo Sabines establece con Job” (2005:95). La autora pone en relación el poema que se está analizando con Job 30:16-23:

Y ahora mi alma está derramada en mí;
Días de aflicción se apoderan de mí.
La noche taladra mis huesos,
Y los dolores que me roen no reposan.
La violencia deforma mi vestidura; me ciñe como el cuello de mi túnica.
Él me derribó en el lodo,
Y soy semejante al polvo y a la ceniza.
Clamo a ti, y no me oyes;
Me presento, y no me atiendes.
Te has vuelto cruel para mí;
Con el poder de tu mano me persigues.
Me alzaste sobre el viento, me hiciste cabalgar en él,
Y disolviste mi sustancia.
Porque yo sé que me conduces a la muerte,
Ya la casa determinada a todo viviente.

Así pues, las lexías “picotazos”, “cansado” y “malherido” nos remiten a la violencia con que Jehová trata a Job en el texto bíblico: “la violencia deforma mis vestiduras”, “Él me derribó en el lodo”, “te has vuelto cruel para mí; / con el poder de tu mano me persigues”. Más que una relación textual, hay un paralelismo emotivo. Aquí no es posible establecer una reelaboración por partes, sino más bien, Sabines sintetiza con el sintagma “a picotazos me tratas” todo el maltrato descrito en el pasaje bíblico del libro de Job.

d) Tierra de almas

“Caído en tu tierra de almas” (Sabines, 1997: 226). Con este pequeño octosílabo, se pueden establecer varias conexiones intertextuales;
enunciaremos algunas: “Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida” (Génesis 3:24), pues la lexía caído nos conduce a la caída del ser humano del huerto del Edén. “De Jehová es la tierra y su plenitud; / El mundo, y los que en él habitan” (Salmo 24:1), tres elementos lexicales resaltan, “tu” (adjetivo posesivo), “tierra” (sustantivo común), y “almas” (sustantivo común); ya que la metáfora de “tierra de almas” da a entender que tanto hay tierra como almas, dos elementos que también están presentes en el salmo (“la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan”), y que dichos elementos están bajo el dominio o pertenencia de Dios, por ello la importancia del adjetivo posesivo “tu”, que tiene su equivalencia en el salmo en el sintagma “De Jehová es”. La última relación es con un pasaje de Job, donde se hace énfasis en la pertenencia de las almas a Dios: “¿Qué cosa de todas estas no entiende / Que la mano de Jehová la hizo? /En su mano está el alma de todo viviente, / Y el hálito de todo el género humano” (Job 12:9-10). Como conclusión a este segmento, podemos ver que Sabines bebe de la literatura bíblica, para mezclarla, fundirla y sintetizarla en su poesía; algunas veces se afilia al pensamiento bíblico (ej. la parte de “Job”), otras lo refuta (ej. la parte “Salmo 91 ”), y otras más lo usa como un medio de expresión poética (ej. “tierra de almas”).

5: Omega (Ω)

Principio y fin, círculo, esfera, intertextualidad. Citar, reelaborar. Título, epígrafe, texto. Ir y venir, entre Sabines y la Biblia: oleaje de letras, ideas, visiones, mundos. Unión de río y mar, espuma y arena, confluir de ideologías:

[Las] voces de otros no nos llegan de forma neutra, sino cargadas, «ideologizadas», configuradas con intuiciones ajenas, de otros: «Son materiales ya manipulados, y como tales en el plano semántico no son sólo semantemas, sino también ideologemas; no tienen sólo un significado general, sino un sentido ideológico preciso» (Ponzio, 1996, 94) (Martínez Fernández, 2001:54).

Cada intertexto bíblico dentro de la obra poética de Sabines significa una carga ideológica, y más que eso, una visión de mundo, con la cual el autor algunas veces lucha y disiente, gritando a viva voz “Canonicemos a las putas”[23]; otras, asiente con los brazos abiertos diciendo “Me encanta Dios”[24]. La obra de Sabines es un constante dialogar -verso tras verso, canto tras canto- con la Biblia y la tradición judeocristiana, en cuyo seno hay multitud de tensiones, de angustias, de execraciones. Pierre Zima lo dice sin ambages[25], los autores no son títeres de las ideologías, no son reproductores inconscientes de las mismas, antes bien, las critican, las rompen, las fracturan, las tiran al suelo como vasos llenos de agua, y recogen los fragmentos para pegarlos con su pegamento poético, con su imaginario, con su ideología personal, en fin, con su imaginación llena de papalotes, nubes, y recuerdos.

En síntesis, se puede apreciar, tanto en los títulos como en los epígrafes y en las reelaboraciones, los cruces entre la poesía sabineana y la literatura bíblica, todo ello permeado por la propia ideología del autor chiapaneco, quien dice de sí mismo:

Yo podría definirme como un agnóstico. Como una gente que no cree en los términos tradicionales, ¿no? Y, sin embargo, estoy hablando de Dios constantemente desde que tenía diecinueve o veinte años. Dios es una palabra que me sirve para... para significar todo lo que ignoro, todo lo que desconozco, eso es Dios, ¿no? Dios es la medida de nuestra ignorancia (Sabines en Plasencia Saavedra, 2005:99).

En conclusión, la obra poética de Jaime Sabines es un espacio textual donde confluyen y entran en tensión tanto la visión personal del autor como el discurso judeocristiano; hay que remarcar que esta relación es polivalente, es decir, por momentos hay una aceptación, en otros, una negación o refutación, y en otros más, una duda que flota abiertamente de verso a verso. Finalmente deseo reafirma la efectividad crítica de la Intertextualidad literaria como herramienta teórico-metodológica, cuyo fruto mordemos con la pupila de los ojos en la presente investigación. En cuanto al aporte crítico, no seré yo quien me mida con mi propia vara, sino tú, que te has tomado el tiempo de leer estas hojas. Termino con un poema de Sabines, íntimamente relacionado con la cuestión temática e intertextual que hemos venido explicitando a lo largo y ancho del trabajo:

                                                                                                                            Del dolor

Había sido escrito en el primer testamento del hombre:

no lo desperdicies por que ha de enseñarte muchas cosas.
Hospédalo en tu corazón esta noche.
Al amanecer ha de irse. Pero no olvidarás

lo que te dijo desde la dura sombra.
(La Señal, Sabines, 1997: 49).

Referencias

Bonilla Bonilla, César (2006), El tiempo en la poesía de Jaime Sabines, tesis de licenciatura, Ciudad de México, Universidad del Valle de México (UVM).
                            <http://148.206.53.231/UAMI13103.pdf>  (1 de septiembre de 2010).

Broadman & Holdman, Editores (2006), La Biblia, Reina Valera (1960), Nashville,Tennesse.

Cabot, Mateu (1999), “Rasgos y consecuencias del nihilismo en la estética”, en Daimón. Revista de Filosofía, núm. 18,135-144.

                   <http://www.mateucabot.net/pdf/cabot_nihilismo_estetica.pdf> (30 de noviembre de 2010).

Córdova Muñoz, Margarita (1989), Hombre del Horal de Jaime Sabines, tesis de licenciatura, Universidad Autónoma de Estado de México (UAEM).

Fernández Granados, Jorge (2001), “Jaime Sabines o la testimonialidad”, en Espéculo. Revista de estudios literarios, Universidad Complutense de Madrid, (UCM).
                             <http://www.ucm.es/info/especulo/numero19/sabines.html> (2 de septiembre de 2010).

Flores Liera, Guadalupe (1996), Lo sagrado en la poesía de Jaime Sabines, Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Hernández, Silvestre Manuel (2009-2010), “Jaime Sabines: lo poético de las cosas”, en Casa del tiempo, núm. 26 y 27, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
                                       <http://cactli.uam.mx/difusion/casadeltiempo/26_27_iv_dic_ene_2 010/casa_del_tiempo_elV_num26_27_50_55.pdf> (1 de septiembre de 2010).

Mansour, Mónica (1988), Uno es el poeta. Jaime Sabines y sus críticos, Ciudad de México: Secretaría de Educación pública (sep).

Martínez Fernández, José Enrique (2001), La intertextualidad literaria, Madrid: Cátedra.

Payán Fierro, Humberto (2008), “Las manifestaciones del amor en la poesía de Sabines”, en Synthesis, núm. 43, Universidad Autónoma de Chihuahua, (uach).
                                <http://www.uach.mx/extension_y_difusion/synthesis/2008/06/12/sabines.pdf>  (1 de septiembre de 2010).

Plasencia Saavedra, Mónica (2005), “Jaime Sabines y la Biblia”, en Literatura Mexicana, vol. xvi, núm. 1, unam. <http://132.248.101.214/html-docs/lit-mex/16-1/plasencia.pdf> (6 de diciembre de 2010).

Rosado García, Gonzalo (2010), “El enfoque semántico de la estilística”, Apuntes de clase (texto escrito), en el marco del curso Estilística y Crítica literaria,

                                impartido en el periodo septiembre-diciembre del 2010 en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (uady).

Sabia, Saíd (2005), “Paratexto. Título, dedicatorias y epígrafes en algunas novelas mexicanas”, en Espéculo. Revista de estudios literarios, UCM.
                 <http://www.ucm.es/info/especulo/numero31/paratext.html> (15 de septiembre de 2010).

Sabines, Jaime (1997), Recuento de poemas 1950 / 1993, Ciudad de México: Joaquín Mortiz.

Sánchez Trigueros, Antonio (1996), Sociología de la Literatura, Madrid: Síntesis.

Sartre, Jean-Paul. El ser y la nada.
                         <http://www.cenaifgestalt.org/Biblioteca/PDF/Sartre%20Jean%20Paul%20%20EI%20Ser%20Y%20La%20Nada.pdf> (30 de noviembre de 2010).

David Anuar González Vázquez. Estudiante de la licenciatura en literatura latinoamericana en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Becario de la revista Temas Antropológicos. Líneas de investigación: poesía mexicana del siglo xx, posmodernidad, literatura caribeña. Publicaciones recientes: “HOME”, en La Pluma del Ganso, (2011); “Lucifer's poems”, en Hysterias, (2011); “¿Y la poesía?”, en ICOR, (2010). Correo electrónico: gonzo0622@hotmail.com

Notas:

[1] A continuación agrego los trabajos críticos de Beatriz Barrera Parrilla, de los cuales no tenía conocimiento al momento de redactar el trabajo: “Cyborgs inmortales y trogloditas enamorados: antropología de Jaime Sabines” (2005), publicado en Revista de Critica Literaria Latinoamericana, año 31, núm. 61, 131-150; y “Morfología de lo imaginario para Jaime Sabines” (2004) en Taller de Letras, núm. 35.

[2] También se tiene conocimiento de su tesis: La muerte en la poesía de Jaime Sabines de la Universidad de la Laguna (ULL) (2004); no obstante, sólo se menciona pues no se tiene acceso al texto que sólo se encuentra físicamente en España.

[3] Se entenderá intertextualidad literaria como “la relación que un texto literario mantiene desde su interior con otros textos, sean éstos literarios o no" (Martínez Fernández, 2001:45).

[4] “Llamo «intertextos» a los textos «otros» que en forma de citas o alusiones forman parte de un texto determinado" (Martínez Fernández, 2001:11).

[5] Entendemos por paratexto el “conjunto de producciones, del orden del discurso y de la imagen, que acompañan al texto, lo introducen, lo presentan, lo comentan y condicionan su recepción. Ahí entran el título de la novela, las ilustraciones que figuran en la portada, las informaciones relativas a la edición, la casa editorial, el lugar y la fecha de publicación, los diversos textos que presentan la obra y el autor, así como los epígrafes que algunos autores hacen figurar al inicio de sus obras o de algunos de sus capítulos o partes, las dedicatorias que dirigen a familiares y amigos o a personas e instituciones que, de una forma u otra, han participado en la elaboración de la obra" (Sabía, 2005)

[6] Siguiendo a Saíd Sabia, quien clasifica los paratextos en dos grandes categorías: “todos los elementos paratextuales [...] se clasifican en dos bloques según si son responsabilidad del autor, en cuyo caso se definen como "paratexto autorial”, o del editor, por lo que vienen a llamarse “paratexto editorial” (Sabia, 2005).

[7] Este texto se encuentra dentro de la recopilación de poemas sueltos: ‘Otros poemas sueltos (1973-1993)” en Recuento de poemas 1950/1993.

[8] ‘Hay ciertas construcciones morfológicas o lexemas que tienen un sentido o significado base ya sea convencional o motivado por el receptor, éstas son las palabras llenas, las cuales significan por sí mismas aun sin estar dentro de un contexto de referencia' (Rosado García, 2010:1).

[9] "Al decir pensamiento judeocristiano, me refiero al pensamiento que se hace patente de la lectura de la Biblia, y no a una filiación institucional religiosa específica; aunque a grandes rasgos, podrían incluirse los distintos cristianismos (católico, evangélico, no evangélico), así como los distintos judaísmos (mesiánicos, reformados...).

[10] Aclaro que en este apartado no analizo las relaciones del título con el contenido específico de la obra, pues me he ceñido únicamente a estudiar las relaciones intertextuales de los títulos con la Biblia.

[11] Se entiende por Intratextualidad “los distintos elementos del texto, que forman entre sí un sistema de estructuras, y su funcionamiento interno” (Martínez Fernández, 2001:79).

[12] “Una definición sencilla del epígrafe puede serla siguiente: es una cita de autorque suele aparecer después de la dedicatoria, en las obras donde ésta figura, generalmente acompañada del nombre del autor y/o de la obra de la que está sacada” (Sabia, 2005). Luego entonces, los epígrafes son citas externas y marcadas -se usa una tipología, una marca, u algo para señalar su presencia, para señalar el discurso que no es el propio-en el texto, pero que suelen guardar estrecha relación con el mismo.

[13] Sartre dice en El ser y la nada'. “El vacío es vacío de algo. [...] Y el ser es vacío de toda otra determinación que no sea la identidad consigo mismo; pero el no-ser es vacío de ser.

[14] Las palabras en negritas remiten al poema “El día” de Sabines, y las cursivas al texto bíblico de Isaías.

[15] Hay que aclarar que la cita bíblica no está completa, es decir, Sabines operó una selección del texto bíblico.

[16] Entiendo por reelaboración un cambio en el intertexto, es decir, éste no se hace textual, sino que puede haber cambios de cuatro tipos:1) alteración del orden de las partes (sintáctico), 2) omisión (elipsis)
3)sustitución (cambiar un elemento lingüístico por otro, se puede ver como un combo omisión-ampliación), y 4) ampliación (agregar elementos lingüísticos) (Martínez Fernández, 2001:107)

[17] El número entre paréntesis es la medida métrica.

[18]  Así es como quedaría mi propuesta de lectura, donde se agrega un noveno verso

[19] Esta serie de poemas consta de 6 partes.

[20] Quitar el velo: hacer explícita la relación Intertextual entre ese poema de Sabines y distintos versículos de la Biblia.

[21] Los números entre paréntesis corresponden a la referencia bíblica

[22] Sobre el fenómeno de la descontextualización y recontextualización, Fernández Martínez nos dice que: “el texto que sirve de cita (subtexto) sale fuera del contexto lingüístico en el que está inserto, perdiendo parte de los valores significativos adquiridos en relación con el contexto (en el doble sentido de cotexto o conjunto textual -intratextual- y situación histórica y social -contexto situacional- en el que nació [...]. El texto-cita, subtexto o microtexto, al ser insertado como intertexto en un nuevo contexto textual e histórico temporal se recontextualiza, es decir, adquiere valores nuevos y tal vez imprevistos” (2001:94).

[23] Poema de Jaime Sabines, ubicado en el poemario de Yuria (1967) en la parte IV “Vuelo de noche”.

[24] Uno de los últimos poemas que Jaime Sabines escribió.

[25] ‘Para Zima, seguidor de Adorno, el texto literario puede contradecir la ideología y ponerla al descubierto negándola” (Sánchez Trigueros, 1996:154).

 

Ensayo de David Anuar González Vázquez

Universidad Autónoma de Yucatán / Escuela Normal Superior de Yucatán, México

david.anuar.gonzalez@gmail.com

 

Publicado, originalmente, en: Temas Antropológicos. Revista Científica de Investigaciones Regionales volumen 34, número 1, 2012, pags. 63-82

Temas Antropológicos. Revista Científica de Investigaciones Regionales es una publicación de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán. ISSN 1403-843X

Link del texto: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4219722

 

Ver, además:

 

                     Jaime Sabines en Letras Uruguay

 

Editado por el editor de Letras Uruguay

Email: echinope@gmail.com

Twitter: https://twitter.com/echinope

facebook: https://www.facebook.com/carlos.echinopearce

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/carlos-echinope-arce-1a628a35/ 

 

Métodos para apoyar la labor cultural de Letras-Uruguay

 

Ir a índice de ensayo

Ir a índice de David Anuar González Vázquez

Ir a página inicio

Ir a índice de autores