|
Ícaro o el afán de notoriedad |
|
La búsqueda de notoriedad, el ansia de convertirse en el centro de atención, las anhelantes ganas de ser tomado en cuenta, el vehemente afán de reconocimiento, ¡todo!, entre luces y sombras, hace que los mortales actores de este mundo, formulen sus propios guiones, instalen sus frágiles carpas, construyan sus más vistosos escenarios o exhiban sus desesperados gestos desde las más altas cumbres, egregias atalayas, cimas virtuosas, arrecifes vírgenes, sus amenazantes anatemas, sus más equivocados juicios, sus críticas insustanciales, sus frustraciones genéticas, sus estériles súplicas o el incontenible dolor de no brillar. |
|
“Por besar mano de rey no me tengo por honrado. Porque la beso mi padre me tengo por afrentado”. |
|
Muchos delincuentes comunes cometen sus ilícitos con el insano deseo de que su nombre aparezca al día siguiente entre las notas que conforman las páginas rojas de los periódicos. Así cobran notoriedad entre las bandas, los barrios y las colonias. Quien logra que además de su nombre aparezca su retrato y la narración de sus hazañas, llega al pináculo de la gloria. |
Dr.
Agenor González Valencia
http://agenortabasco.blogspot.com/
|
Ir a índice de América |
![]() |
Ir a índice de González Valencia, Agenor |
Ir a página inicio |
![]() |
Ir a mapa del sitio |
![]() |