Cultura y Espectáculos

4 de octubre de 2021

Este lunes se presentarán dos libros vinculados con el dramaturgo, actor y psiquiatra

Homenaje a Tato Pavlovsky en la Biblioteca Nacional

Se cumplen seis años de la muerte del autor de Potestad. La BN será escenario de la presentación de En fin...y otros textos inconclusos, que reúne una autobiografía, textos inéditos y algunas contratapas de Pavlovsky publicadas en Página/12. Al tributo se suma otro libro: Teatro No dependiente, de Eduardo Misch. Las actividades se podrán ver en vivo a través de YouTube.

por Silvina Friera 

Eduardo “Tato” Pavlovsky

 

El legado de Eduardo “Tato” Pavlovsky (1933-2015) está más vivo que nunca en el campo teatral, cultural, psicodramático y político. “Se lo nombra todo el tiempo porque se lo extraña, pero también porque nuestro teatro contemporáneo está imbuido de su hacer y su pensar”, plantea Jorge Dubatti en el prólogo de En fin...y otros textos inconclusos, publicado por Milena Caserola, con compilación del actor Eduardo Misch, edición, epílogo y notas a cargo de Ezequiel Gusmeroti y contratapa de Susy Evans y Norman Briski, que reúne una autobiografía, textos inéditos y algunas contratapas de Pavlovsky publicadas en Página/12. A seis años de la muerte del dramaturgo, director, actor, médico y psicodramatista, el libro se presentará este lunes a las 18 en la explanada Juan José Saer de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno (Agüero 2502). Al homenaje se suma la presentación de Teatro No dependiente, de Eduardo Misch, también editado por Milena Caserola y prologado por Briski. La actividad se podrá ver en vivo por el canal de Youtube del Instituto de Artes del Espectáculo (IAE) de la UBA.

 

“Tato dejó mucho trabajo inconcluso. Pavlovsky no paraba de trabajar nunca. Escribió hasta último momento”, confirma Gusmeroti y aclara que la inclusión en el libro de los “textos inconclusos” más que como “inéditos”, que también lo son, es para hacer hincapié en el carácter de incompletos, porque todos fueron proyectos en los que el dramaturgo y actor estuvo trabajando, hasta donde su cuerpo se lo permitió. “Los textos (…) no sólo dialogan entre sí, sino que además, todos juntos, funcionan como una buena síntesis de toda la obra de Pavlovsky”, subraya el editor de En fin... “Soy un intelectual latinoamericano que tuvo la suerte de comer las suficientes proteínas para poder pensar en un continente de hambre”, se definía Pavlovsky en “Autobiografía”, texto que inicia el libro En fin... Gusmeroti precisa que el teatro de Pavlovsky y su pensamiento se construyeron alrededor de dos grandes filosofías, la de Jean-Paul Sartre, que se evidencia en sus primeras obras como La espera trágica (1962), y la de Gilles Deleuze, la base epistemológica de sus obras postdictadura. “Pavlovsky, se resiste desde los bordes, no dejándose capturar, creando espacios de producción de subjetividad alternativos”, afirma Gusmeroti y agrega una definición de Pavlovsky sobre cómo concebía el teatro: “Creo que hacer hoy teatro en nuestras condiciones se convierte de por sí solo en un hecho político. Porque es un acto de presencia -un acto de resistencia- un acto estético que expresa la resistencia a la homogeneización y busca desesperadamente las diferencias- en la manifestación teatral como hecho ético”.

“Busquemos la palabra dramática obstruida por la palabra escrita”, propone el autor de obras que marcaron la historia del teatro argentino, como El señor Galíndez, Potestad, Rojos globos rojos, Poroto, La muerte de Marguerite Duras y Variaciones Meyerhold, entre otras de las más de veinte piezas que escribió. “Pero el texto no se re-escribe, se re-inscribe de múltiples sentidos, aprisionados en el texto original. Eso es lo que pretendo que los directores y actores de la nueva generación hagan con mis textos”, sugiere Pavlovsky en “Apuntes para una obra de teatro”. La sección “Contratapas” incluye tres textos publicados en Página/12: “Patria” (7 de octubre de 1994), “Poesía” (19 de marzo de 2008) y “Grito Fuerte” (29 de enero de 2009, en la sección Psicología del diario). Asuntos pendientes, su última obra como autor y actor, se iba a llamar En fin, pero se impuso el primer título. En 2017, a dos años de la muerte de Pavlovsky, Misch y Evans decidieron volver sobre la obra que sucedería a Asuntos pendientes y que Tato no llegó a concluir. Entonces eligieron el título En fin y decidieron que fuese una obra de teatro leído.

Norman Briski, amigo de Pavlovsky desde la adolescencia y director de varias obras emblemáticas como Potestad, El señor Galíndez y Poroto, reflexiona sobre su legado teatral. “Tato, en fin, también su fin hace que nos deje un territorio fértil para lo distinto, lo adverso, para la contingencia, para la causa, la singularidad, para la invención. Tato nos deja la locomotora con toda su potencia para que en sus vagones en su maquinaria en sus rieles sin fronteras, podamos injertarnos en su existencia y rizomar con aquel cuerpo que tuvimos cerca”. En fin...despliega un texto especialmente insoportable, como el fragmento con el que cierra “Diálogos infundados”, en el cual se narra la violación de una niña desde el punto de vista del violador. “No podía pensar, todo se sucedía, todos los hechos parecían encadenarse: el drama del violador, lo que no se sabe de su dolor, ese inmenso sufrimiento”. ¿Cómo leer textos incómodos, molestos, que zumban en la conciencia? ¿Por qué y para qué los escribía?

“En principio, estas son preguntas que tendría que responder Tato, y como sucede con el libro, estas son respuestas y libro de Tato sin Tato. Estaría de alguna manera deviniendo Tato para acercar al lector un poco más las respuestas que ni Tato sabía de su propia obra. Por mi cercanía a él y su trabajo durante más de quince años transmitiré lo más sintético posible mis resonancias sobre estas preguntas”, dice el actor Eduardo Misch, asistente personal de Pavlovsky de 1999 al 2015. “Los textos incómodos, molestos y hasta olorosos o nauseabundos, incluso insoportables ya que son muy chocantes al oído del interlocutor, lo que no se quiere escuchar, por eso fueron elegidos, allá por principios del año 2015. En las charlas con Tato hablábamos que estos textos incluían un lenguaje nuevo, intempestivo, movilizador. Textos que ponen intranquilo al espectador, no solo por su contenido sino por su forma de decirlo que configuran un gran abanico de imágenes espeluznantes. Estos textos nos acercan a lo más íntimo de nuestro ser, tal vez lo más siniestro, lo innombrable hecho realidad, hecho lenguaje depredador, avasallante”, explica Misch y comenta que nunca llegaron a ensayar, aunque se juntaban a hablar de esos textos para ir armando su propio universo.

“Teníamos una imagen inicial que sucedía en un bar, incluso le propuse una puesta que consistía en una mesa calesita, giratoria, donde podría ser que no siempre fueran los mismos actores quienes decían los textos, como si hubiera invitados especiales que participaban en la obra. A él le entusiasmaba mucho esta idea”, recuerda Misch y cuenta que retomó estos textos junto con Susy Evans, compañera de Tato los últimos 33 años, en octubre de 2017. Entre los dos dividieron el texto en dos partes: una contiene los textos que más los entusiasmaban para empezar con el proyecto de lecturas –que se realizó en 2017 en la casa de Tato y Susy, en Belgrano-; la otra parte se mostrará en nuevas lecturas. Los textos leídos fueron circulando por distintos espacios: La Hormiga Teatro (en marzo del 2018), el Teatro Calibán, de Briski (abril de 2018) y El Galpón de las Artes, en la ciudad de Mar del Plata. En 2019 las funciones se mudaron al Teatro Payró durante agosto y en octubre se realizó la I Jornada Tato Pavlovsky en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 41 de Almirante Brown, organizadas por Ezequiel Gusmeroti y Valeria Gould. El 4 de octubre del 2020, en el quinto aniversario de su muerte, se realizó una lectura a través de la plataforma Zoom, con Dubatti, desde el Café Vinilo.

“En estos textos se concentra la obra de Tato como si fuera una síntesis o una tesis de los bloques existenciales del autor que constantemente confronta con la realidad a partir del caos y el extravío”, advierte Misch. “No hay concesiones, son textos brutales, potentes y al mismo tiempo incapturables porque no es solo lo que se dice, ya que termina siendo una excusa para poder hablar de nuestras terribles realidades, las que suceden día a día y cada vez queremos ver menos, pero están ahí frente a todos: la pobreza, la desigualdad, el abuso, la impotencia, y al mismo tiempo está todo junto, no son realidades separadas, creo que convivimos monstruosamente adormecidos”, opina el actor. “Por eso Tato. Por eso un libro de Tato sin Tato y un libro mío que acompaña a Tato, el Teatro No dependiente, el que aprendí con él, su influencia está también en mis obras. Como digo muchas veces tuve el privilegio de hacer, a la par del conservatorio nacional, un ‘Master Pavlovsky’, un master de estética y política inigualable”.

Presentación Tato y Eduardo

Emitió en directo

por Silvina Friera
Diario Página12 (Argentina) 

Link de la nota: https://www.pagina12.com.ar/372405-homenaje-a-tato-pavlovsky-en-la-biblioteca-nacional

4 de octubre de 2021

Autorizado por la autora

 

Ver, además:

 

Integral Pavlovsky o La lectura en ausencia, por Hilda Cabrera (Argentina) c/videos

 

Editado por el editor de Letras Uruguay

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