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Mariana de Gonitch: un pasaje a la canción
por Dr. Avelino Víctor Couceiro Rodríguez
vely175@cubarte.cult.cu

 
 
 
 

Esta historia (a la que Ud. y todo interesado en cantar puede vincularse ya), como otras en la cultura cubana, se inserta desde el resto del mundo… concretamente, desde San Petersburgo, Rusia, donde nieta del último zar, nació Mariana de Gonitch el 5 de febrero de 1900, hija del jefe de la armada rusa, quien la inició en la enseñanza general, idiomas y solfeo, piano y ballet, en el Conservatorio Imperial de San Petersburgo, del que se graduó con notas brillantes y donde conoció entre otras estrellas, a Pávlova y Nijinsky;[1] recibe sus primeras clases de canto de la célebre soprano rusa Medea Figner, solista de la Ópera Imperial del Gran Teatro Mariinsky, y Cesare Sturani. Recién concluidos estos estudios, tras 1918 llega con su familia a París, donde fue alumna del afamado tenor francés el Maestro Paul Leire[2], con clases magistrales de repertorio de la eminente soprano Elizabeth Kutchera.

Mariana debuta con clamoroso éxito en la Gran Ópera de París en 1922 como la “Doña Ana” de Don Giovanni[3] en una compañía internacional de ópera, y casi de inmediato incorpora con Marcel Journé en los Champs Elisées, para siempre, la “Margarita” del Fausto[4], iniciando una brillantísima carrera artística por las principales salas de conciertos y teatros de ópera del mundo; en París desarrolló una importante labor concertista con un repertorio que incluía Aída, El Trovador[5] y Tristán e Isolda[6], y llegó a las casas de ópera más trascendentes de todo el mundo; y en París se gestó su amor por Cuba[7]. Escogida entre casi cien de las más relevantes sopranos del mundo para interpretar en 1928, en el Teatro de la Ópera Alemana (la Stadtsoper), la “Margarita” del Fausto, en histórica función con Feodor Chaliapin[8] y un elenco todo ruso, ya era estrella de las temporadas wagnerianas en los teatros de Viena, Berlín y Leipzig, incluidos Mónaco y una temporada en Ginebra donde había cantado el Guillermo Tell con Aureliano Pertile (el mejor tenor del mundo para dicha ópera), quien según el programa[9], alternaba con el napolitano Enrique Caruso (1873-1921) el más famoso tenor del mundo; y con sus antecedentes pedagógicos en España fue contratada por una Compañía Internacional de Ópera para Barcelona tras una gira por toda la península, con Lauri Volpi y Titto Schippa[10], mientras compartía carrera con otros titanes de la música internacional de antaño[11].

Mariana de Gonitch

Su talento y su belleza en escena y fuera de ella, le granjeó múltiples admiradores con excelentes críticas en Nueva York[12] hasta que llega a Cuba el 9 de agosto de 1940, y de inmediato es contratada por la Sociedad Pro-Arte Musical para cantar en el Teatro Auditórium al haberse reencontrado con Giovanni Martinelli, el famoso tenor italiano, quien le invita a cantar Aída (no puede porque entonces no contó aquí con el ballet para esa ópera) y Cavalleria Rusticana[13], con lo que su voz excepcional y su altísima cultura la definieron como gran revelación con un vasto repertorio desde la soprano lírica hasta la lírico spintu o dramática.

Decidió fijar residencia en Cuba[14], donde interpretó al público hasta 1965 cuando cantó por última vez, en el entonces Lyceum del Vedado hoy Casa de Cultura Municipal Plaza de la Revolución en Calzada y 8, Vedado, y en 1947 integró como Invitada de Honor, la Organización Mundial de Mujeres y la Comisión de Guerra y Junta de Defensa Civil con otros artistas e intelectuales progresistas cubanos[15]; y sin dejar de solidificarse como primerísima estrella del arte lírico internacional, Mariana despegó una excepcional y fructífera labor pedagógica y formó varias generaciones de cantantes a partir de su Academia de Canto Mariana de Gonitch que creó en 1945 en su casa de San Lázaro, y cuya primera discípula fue la gran soprano e insigne figura del arte lírico cubano, la habanera Esther Valdés (1927), sucedida por espléndidas voces que en cada generación han marcado pautas artísticas y estéticas aun vigentes en Cuba y en el extranjero[16], de quienes fue además excepcional promotora, hasta sus últimos días.

En enero de 1959, ofrece un concierto de Gala con sus discípulos en el Salón de los Embajadores en el Hotel Habana Libre (cuando debuta su alumno Mario Travieso) sin saberse escuchados por el cuerpo diplomático acreditado en Cuba y Nicolás Guillén, Mirta Aguirre, Paco Alfonso, Juan Marinello y Carlos Rafael Rodríguez, entre otros, que llamaron a Fidel Castro, líder de la Revolución recién triunfante, a que lo oyera; y abundan las anécdotas con ella de sus restantes discípulos[17]. El 29 de octubre de 1975 la Embajada Checa le dedica un homenaje en la Casa de la Cultura Checa (hoy Centro Internacional de Prensa en 23 entre N y O, La Rampa) donde le cantan entre otros Hugo Oslé y Armando Pico, en presencia de la periodista Nancy Robinson Calvet y el Dr. Eusebio Leal Spengler, entre muchas otras personalidades.

En el homenaje que se le tributó en el Gran Teatro de La Habana, última orquesta que dirigió Rodrigo Pratts (1909-1980) con palabras del Poeta Nacional Nicolás Guillén, presidente de la UNEAC, este expresó el 14 de enero de 1980, “conmueve el temperamento mas insensible (…) estar ante un gran fresco en el que un solo artista ha podido llevar a feliz término tan grande manifestación, útil y a la par profunda de sabiduría y bondad (…) tanto ha hecho por sostener en alto el nivel cubano de una de las ramas más difíciles del arte musical.” A lo que el músico Harold Gramatges agregó: “Mariana de Gonitch vivió hasta la posteridad lo que tuvo su arte de inicial profecía (…) es historia del arte y la cultura universal, ejemplo perfecto de vocación musical”

Al iniciar 1990, ya en la Conferencia de Prensa en el mezzanini del teatro Mella donde sería la gala “Leyenda en Flor”, Miguel Barnet anunció que entre otros reconocimientos, la nombrarían Miembro Emérito de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC); entonces debuta Katia Selva, Maggie Carlés le canta el Ave María que Mariana le había montado en sus inicios en la Iglesia de la Merced donde hacía conciertos con sus alumnos, y le cantaron otros de sus discípulos, como Mirta Medina, Isaac Delgado, Nereyda Naranjo, Rebeca Martínez, Alina Sánchez, Maureen Iznaga, Ester Valdés, Hugo Oslé... Mariana formó una época de oro de la música cubana, de la cual lo más descollante y sobre todo del género lírico y del bel canto, le son deudores. Cristina López[18] refiere a Mariana en la comunidad rusa en Cuba, que tanto la conocían y admiraban como mujer muy sencilla, espléndida, colaboradora, que gustaba y sabía hacer a la gente feliz; es la más recreada en el libro Emigrados Rusos en Cuba (M.A. Rosiísky, 2002) premiado por el presidente Mijaíl Putin en Moscú. Maestra de Maestros, profesora de tantas grandes voces de la música cubana con múltiples reconocimientos, incluidas medallas y condecoraciones del estado cubano, como Gran Diva Internacional de Ópera y Arte Lírico y Eximia Decana de Pedagogos Vocales en Cuba, falleció en la Ciudad de La Habana el 14 de enero de 1993, con 93 años de edad, tras prestigiar eternamente el pensamiento estético del país que escogió para residir y enseñar, por lo que cada 5 de febrero, muchos siguieron homenajeándola en su cumpleaños, en peregrinación a su tumba en nuestra necrópolis Cristóbal Colón.

Por todo ello y más, al año siguiente, 1994, se inició festejar su cumpleaños, ahora con el I Concurso de Canto Mariana de Gonitch, evento que no comenzó anual y cuenta ya con una historia e intensa vida cultural generada en torno, que al igual que su fundador y protagonista el cantante y director artístico Hugo Oslé, bien vale otras monografías en breve; resta invitar a Ud. a inscribirse y participar en este inmediato XI Concurso Nacional de Canto “Mariana de Gonitch” 2009, dedicado a tres hitos de la obra de Mariana, incluido el aniversario 50 de aquel histórico concierto en el Salón de los Embajadores del Hotel Habana Libre[19], concierto planeado a recrear hacia el 28 ó 29 de enero en el mismo Salón, con el apoyo del Ministerio de Turismo, previo a la Gala Inaugural[20].

El concurso se celebrará del 31 de enero al 4 de febrero, en la Casa de Cultura Municipal de Plaza de la Revolución (Calzada y 8, Vedado) auspiciado por la Dirección Municipal de Cultura de Plaza de la Revolución y el Instituto Cubano de la Música, y difícil pero muy prestigioso, convoca en Música Popular a todos cantante cubano no profesional entre 17 y 35 años de edad, para acompañarse a guitarra, piano, pequeño formato (tres) o pistas musicales, a nueve géneros: en una primera vuelta cantarán trova tradicional, nueva canción y canción folklórica latinoamericana; la segunda vuelta, bolero cubano o internacional, canción feeling, y canción en inglés, francés, italiano o portugués; y la tercera vuelta, canción campesina, canción patriótica y canción a libre elección del concursante. Paralelamente, el Concurso en Arte Lírico convoca a todo cantante cubano entre 17 y 40 años de edad, que garantizarán sus respectivos pianistas acompañantes, y el programa del concurso incluye en su primera vuelta, el preclásico italiano, la canción alemana de concierto, y la canción lírica cubana; en la segunda vuelta, la canción rusa o francesa de concierto, un aria de ópera rusa o francesa, y una romanza de zarzuela cubana o española; y en la tercera vuelta, tres arias de óperas a su libre elección.    

Tanto para la música popular como para el arte lírico, las rondas de concurso sesionarán en la Sala Teatro “Mariana de Gonitch” de tal Casa de Cultura los días 1, 2 y 3 de febrero, a las 11 a.m. el arte lírico, y a las 3 p.m. la música popular; en ambos casos, el ensayo y sorteo de participantes se realizará el martes 27 de enero a la 1 p.m., pero los concursantes ya deben presentarse en esta institución, desde las 11 de la mañana de ese martes 27 de enero. Y tanto en la música popular como en el arte lírico, en cada uno se otorgará un Gran Premio Absoluto “Mariana de Gonitch”, y además, un 1er, un 2do. Y un 3er. Premios; en cada uno de ellos, por cada categoría de género, Premio Especial de Interpretación; además, el Premio Revelación, y el Premio Especial de la Prensa. El fallo del jurado será inapelable.

Y ya podemos todos inscribirnos en la sede de la Dirección Municipal de Cultura de Plaza de la Revolución en calle C # 562 esquina a 25, Vedado, entre las 9 a.m. y las 2 p.m. de días laborables, hasta el 26 de enero, cuando vence el plazo. No pierda tiempo: lo estamos esperando.

Notas:

[1] Anna Pávlova, célebre bailarina rusa (1885-1931), genial creadora de La Muerte del Cisne; y Vaslav Nijinsky, famoso bailarín ruso de origen polaco (1890-1950) que perteneció a los llamados ballets rusos creados por el empresario ruso Serge Diaghilev (1872-1929), que revolucionarían la estética coreográfica.

[2] Uno de los más importantes del arte lírico en Francia, donde había estrenado el personaje de Don José en la ópera Carmen (París, 1875) del francés George Bizet (1838-1875) en su première mundial, y la asume como una alumna muy singular tras habérsela presentado el especialista y crítico de arte Henri Prunié, al que Mariana conoció en París.

[3] Una de las grandes óperas (1787) del genial austriaco Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) sobre la leyenda de los amores licenciosos del sevillano Don Juan de Mañara, y la comedia del sevillano Juan de la Cueva (1543-1610) El Infamador, que en 1630 recreó el madrileño fray Gabriel Téllez (“Tirso de Molina”, 1571-1648) en El Burlador de Sevilla y Convidado de Piedra, identificado por algunos con el caballero español Miguel de Mañara (1626-1679), entre otras versiones clásicas previas, coetáneas y posteriores a Mozart, en distintos países.

[4] La ópera más famosa y considerada la mejor, del parisino Charles François Gounod (1818-1893) por su dominio escénico y fluidez de su melodía (1859) que ya en 1935 tenía 2 mil representaciones sólo en la Ópera de París, sobre la creación filosófico-poética del romántico alemán Johann Wolfgang Goethe (Francfort del Meno, 1749-1832) que escribió entre 1808 y 1832, cumbre de las letras germanas.

[5] La esclava “Aída” es uno de sus grandes personajes de Mariana, ópera que en 1871 estrenó en El Cairo, Egipto, el imprescindible italiano Giuseppe Verdi (Roncole, cerca de Busseto, Parma, 1813, muere en Milán en 1901), autor también de El Trovador, que estrenó en Roma en 1853.

[6] Tristán e Iseo, ópera estrenada en Münich en 1865 sobre leyenda medieval de las islas británicas, con libreto y música del alemán Richard Wagner (Leipzig, 1813, m. en Venecia, Italia, 1883) el más representativo de la ópera alemana romántica.

[7] En París, entonces, conoció a cubanos como el Maestro Pedro Guida Pérez, quien sería su segundo esposo tras un militar ruso; músico de la orquesta del habanero Moisés Simons (1890-1945), hacía temporadas con el habanero Eliseo Grenet (1893-1950) y con los hermanos (catalán y camagüeyano) Palau, y fue saxofonista de la Orquesta Filarmónica de La Habana. También en París, entonces, conoció a los comunistas Carlos Rafael Rodríguez (Cienfuegos, 1913), el camagüeyano Nicolás Guillén (1902) y el villareño Juan Marinello Vidaurreta (Jicotea, 1898-La Habana, 1977)

[8] Excelso bajo ruso (1873-1938), el cantante lírico más importante de la época, al que se despedía con esta función. Ya ella llegaba anunciada como Grande Étoile de la Ópera, y él quiso escucharla en la habitación contigua, y era la voz que le interesaba; luego al verla (sin relacionarla con la que había oído en la habitación) bellísima y dulce en el almuerzo a mitad de la audición de otras sopranos, le confesó: “Madame, si Ud. canta como se ve, será seguro la mejor de las Margaritas”, como frase de augurio. Ella la cantaba en francés, como es usual esta obra, pero al descubrir durante la cena que sería cantada en ruso, en esa función ella cambió el idioma, con el mejor acierto.

[9] Ópera (1829) del italiano Gioacchino Antonio Rossini (Pesaro, 1792-Passy, cerca de París, 1868) a partir de la obra maestra (1804) entre las tragedias del romántico alemán Friedrich Schiller (Marbach, Wurtemberg, 1795-1805) sobre el héroe legendario de la independencia helvética (luego Suiza) de principios del siglo XIV.

[10] Donde llegó a cantar Tosca a las 4 p.m., y a solicitud del General Francisco Franco (por ser su cumpleaños a quien le dedicaban la función que cerraba la temporada), repite Aída a las 8.30 p.m. Cantó entonces con el tenor Miguel B. Fleta (1897-1938), reconocido el mejor cantante español de todas las épocas, y la mezzo soprano Eleonora Corona, bajo la dirección orquestal de Goubert.

[11] Además de los mencionados (Shaliapin, Journé, Schippa, Pertile, Fleta, Pratts…), alternó escenarios junto a otras excelsas voces de su generación como Giovanni Martinelli, Ricaro Stracciari e Iván Pétrov, entre otros; bajo tan afamados directores de orquestas sinfónicas como Dimitri Mitropoulos (griego que la dirige en Montecarlo en homenaje al mayor romántico de la música francesa, Héctor Berlioz -1803-1869-, y luego dirigirá a María Callas), Emil Cooper, los franceses Eugenio Bigot y Maurice Carrié; Ferrucio Calusio, el húngaro Lazlo Halaz, el estadounidense Irving Berlín (1888, padre del ragtime impreso y pionero para el jazz), el habanero Gonzalo Roig (1890-1970), entre otras eminencias musicales, con un amplio repertorio de más de cien óperas, entre las que se destacaron, además de las referidas, Herodías; Tannhaüser y Lohengrín (1845 y 1850, ambas del citado Wagner), La Dama de Pique (1890, del citado Tchaikovsky), etc.

[12] En Estados Unidos de América (EE.UU.), donde cantó repertorio ruso como El Príncipe Igor (1890, San Petersburgo, a partir de una leyenda rusa, libreto y música de Alexander Borodin –San Petersburgo, 1833-1887- sugerido por el temible crítico V. Stassof -1824-1906, asociado a “los cinco” grandes nacionalistas rusos-, quedó incompleta y fue concluida por sus amigos Nikolai Rimsky-Korsakof -Novgorod, 1844-Lyubensk, cerca de San Petersburgo, 1908; el mejor teórico entre “los cinco” grandes nacionalistas rusos- y Alexander Glazunof, San Petersburgo, 1865-París, 1936) y Evgueni Oneguin (1879, del inmortal Piotr Ilich Tchaikovsky, -Viatka, 1840-San Petersburgo, 1893- sobre el original del poeta y novelista romántico moscovita Alexander Puschkin -1799-1837-, fundador de la literatura rusa moderna) y le piden el mítico personaje de Thaïs (1894), ópera del francés Jules Émile Fréderic Massenet (Montand, cerca de St. Étienne, Loira, 1842-París, 1912) con lo que estrenó así “la danza de los siete velos” que en el acto final protagonizaba “Thaïs” (para lo que tenía un antecedente muy difícil de superar en la estadounidense Mary Garden) al sacerdote “Atanael”, con lo que recreó su excelente aprendizaje en el ballet, y su luminosa presencia escénica y belleza indescriptibles cautivaron los más exigentes públicos del mundo.

[13] Roma, 1890, ópera premiada de Pietro Mascagni (Liorna, 1863-Roma, 1945) según relato del novelista siciliano Giovanni Verga, 1840-1922. La periodista Conchita Gallardo redactó el comentario crítico sobre este, su debut en Cuba.

[14] De San Lázaro hacia la Universidad, se mudó a Santa Emilia # 406 entre Paz y Luz, Víbora, municipio Diez de Octubre; nacionalidad francesa y cubana, cada 14 de julio (Día Nacional de Francia) la llamaban el Dr. Delio Carrera y otros amigos.

[15] Entre ellos, los habaneros Paco Alfonso (1906, teatrista que en 1925 debutó cantando zarzuelas) y José Manuel Valdés Rodríguez (1896-1971, teatro y cine, periodista y profesor), y Francisco Baguer.

[16] Entre los que además de Esther Valdés, se citan entre otros muchos (el orden sólo responde al apellido, según el alfabeto), a Miriam Acevedo, Fernando Álvarez, Manolo Álvarez Mera, Marta Cardona, Maggie Carlés, Isaac Delgado, Margarita Díaz, Enma Díaz, Sergio Farías, Maribel Ferrales, Gustavo Galán, Georgia Gálvez, Ana Julia García Ramos, Leticia Herrera, Maureen Iznaga, Bobby Jiménez, Roberto Jordán, Humberto Lara, Bernardo Lichilín, Lázara María Lladó, Alberto Llovet, Alden Knight, Rebeca Martínez, Mirta Medina, Gerardo Montesinos, Tomás Morales, Marianita Morejón, Musmé, Olga Navarro, Ricardo Oceguera, Hugo Oslé, Jorge Pais, Rosa Pina, Antonio Prieto, Ciralina Quijano, María de los Ángeles Rabí, Sarita Reyes, Octavio Roig, Benig Rumayor, Lina Salomé, Alina Sánchez, Hermis Sánchez, Alberto San José, Marta Strada, Narciso Suárez, Mario Travieso, Sara Vicente y Jacinto Zerquera, y un vasto etcétera.

[17] Alina Sánchez ya cantaba desde 1962 con la Universidad, y tenía fotos con Mariana en el Liceo que luego sería la Casa de Cultura Municipal de Calzada y 8; Rebeca Martínez debuta cantando Madrid en el Museo de la Ciudad de La Habana en homenaje a la impar Rosa Fornés, y con ella coincidirá Hugo Oslé en el programa de televisión de Rosalía Arnáez, mientras Oslé promovía el V Concurso de Canto Mariana de Gonitch, para el 2003.

[18] Cantante lírica nacida en Rusia hija de cubano y rusa, que desde los cinco meses reside en Cuba; invitada al programa de televisión Encuentros y Tradiciones que a propósito de este Concurso de Canto y de Mariana de Gonitch, en el 2006 entrevistó a Hugo Oslé, a quien se agradece su colaboración para este artículo, igual que al Departamento de Relaciones Públicas de la Dirección Municipal de Cultura de Plaza de la Revolución que entre otros elementos, brindó la foto adjunta.

[19] Los otros dos hitos son el 80 aniversario de su debut referido como la protagonista de la Aída en el Gran Teatro Liceo de Barcelona, España; y a los aniversarios 55 y 50 respectivamente, del debut escénico de la soprano Martha Cardona y del tenor Mario Travieso, ambos discípulos de Mariana de Gonitch y glorias del canto lírico cubano.

[20] Será el 31 de enero de 2009 en la recién inaugurada Catedral Ortodoxa Rusa cercana al Convento de San Francisco de Asís y su plaza de las palomas, en La Habana Vieja, según el horario de misa, y por única vez, se ofrecerá un concierto en que tres sopranos: Liudmila Pérez (ganadora del Concurso 2006); Valentina Arkadieva, rusa radicada en Cuba que ganó el concurso del 2000, y Katia Selva, cantarán el aria de Tosca, “Vicidarti”; además, Katia Selva cantará “Oh, Patria mía”, aria del Aída, y Marta Cardona interpretará el Vocalist de Rachmaninof, entre otras actuaciones que se esperan.

 

Avelino Víctor Couceiro Rodríguez
vely175@cubarte.cult.cu

Publicado, originalmente, en el Portal Cubarte  http://www.cubarte.cult.cu/ , 14 de enero 2009

 

Link: http://www.cubarte.cult.cu/periodico/opinion/mariana-de-gonitch-un-pasaje-a-la-cancion/7360.html

 

En Letras-Uruguay ingresado el presente trabajo el día 2 de mayo de 2013


Autorizado  por el autor, al cual agradecemos.

 

 

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