Poemas de Fernando Giucich Clara
Literatura circular
Delfina Acosta

Clara se llama el libro de poemas del poeta paraguayo residente en Argentina, Fernando Giucich. Cursó estudios de abogacía y comercio exterior. Reside en Buenos Aires desde 1969. Clara es su primer poemario. ¿Quién hubiera pensado que detrás de emociones y sentimientos tan frágiles, palpitan, a la vez, una línea recta de pesimismo, un paso dado en el vacío y tan dolorosas vivencias?

El amor está presente, sí, aunque melancólico, ciego, nostálgico, en algunos versos. Muy de vez en cuando cálido. Las probabilidades de la muerte, de la nada, del ocio infinito, tejen muchos poemas. Las poesías de Fernando Giucich son también herramientas para comprender el mundo, la soledad del hombre, la diferencia marcada, acentuada, entre el alma amortecida y el corazón enamorado. Sus versos llevan un ritmo interior perfecto. El lirismo marca los pasos de este poemario donde desfilan la ilusión, la ausencia, las calles silenciosas, la muerte, la vida. Todo cuanto Giucich observa en su entorno queda estampado en la gracilidad de sus versos. Clara simboliza el amor. El amor que no pudo ser. Simboliza la canción de este vate atado a la tradición de soñar a través de las palabras. Oficio y técnica dan la rúbrica sus hermosos poemas.

ESTAMPAS

En la tarde noche
de aquel viernes fatídico,
se cruzaron dos miradas
como lanzas afiladas.
Ninguno esgrimió argumentos
valederos.
Unos compases muy suaves
rasgaron el crepúsculo
con las notas de una guitarra.
El odio se hizo carne
en los cuerpos envarados.
Una estrella asomó
como santo y seña
de la noche niña,
y en los techos
enmohecidos
se posó una golondrina
viajera.

Fernando Giucich

Delfina Acosta
ABC COLOR, Asunción, Paraguay, Domingo 15 de Abril de 2007

ABC COLOR

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